El Movimiento Ciudadano Todos Somos Jaguar, junto a colectivos ambientales, académicos y representantes de la sociedad civil, hizo pública este 10 de noviembre una carta abierta dirigida al presidente Rodrigo Paz Pereira, en la que manifiesta su “profunda preocupación” por la designación de Óscar Mario Justiniano Pinto como Ministro de Medio Ambiente y Agua.
En el documento, las organizaciones recuerdan que Bolivia enfrenta una crisis ambiental sin precedentes y advierten que el país “no puede permitirse repetir el modelo de deforestación y expansión del agronegocio que devastó grandes áreas de bosques en otros países de la región”.
El texto destaca que la trayectoria del nuevo ministro “está abiertamente vinculada al agronegocio, sector responsable de más del 90% de la deforestación en Bolivia”, y señala posibles conflictos de interés por su relación con el mercado voluntario de carbono.

“El Ministerio de Medio Ambiente y Agua, en el contexto de la crisis actual, exige un perfil técnico, independiente y comprometido con la protección de los ecosistemas”, indica la carta. “Bolivia es hoy el segundo país más deforestado del mundo y necesita liderazgo ambiental del más alto nivel”.

Los firmantes reconocen los perfiles técnicos de otros miembros del gabinete, como los de Beatriz García en Educación y Mauricio Medinacelli en Hidrocarburos, y piden mantener esa coherencia también en la cartera ambiental.
Entre las seis demandas principales del documento, destacan:
- Reevaluar la designación del ministro Justiniano Pinto, en consideración a la gravedad de la crisis ambiental.
- Fortalecer y reestructurar el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, así como el SERNAP y la ABT, para garantizar su autonomía y capacidad de gestión.
- Derogar el paquete de leyes que facilitan desmontes y quemas, promoviendo una nueva política forestal.
- Evitar la captura institucional y el “greenwashing” en la gestión pública.
- Participar en el Pacto Verde Bolivia, donde se presentarán propuestas económicas alternativas al extractivismo.
- Convertir el discurso de una “Bolivia verde” en políticas públicas verificables, tomando como referencia la Agenda Ambiental Ciudadana y los Diez Mandamientos Ambientales.
El movimiento recalca que su posición no busca confrontar, sino “defender el futuro del país” desde el diálogo y la responsabilidad.
“Confiamos en su palabra, presidente —señala la carta—, en que sabrá escuchar y entender que no existe un futuro económico sano sin una naturaleza sana.”
La carta cierra con una frase en moxeño: “Jiye jiya, jiye ona, jiye ayé, jiye ñii”, que significa “Sin bosques no hay agua, no hay vida, no hay nada”.
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