Se calcula en 1300 la cantidad de cóndores que habitan en Bolivia. Foto: Diego Méndez.

El animal fue rescatado cuando cayó en una montaña del municipio de Palca y tras permanecer en cuarentena, fue liberado el 8 de marzo.

  • Autoridades, escolares, profesores y científicos lo acompañaron hasta el sector de Choquecota, en los Andes bolivianos donde finalmente voló.

por Yvette Sierra Praeli / Mongabay Latam


La expectativa por ver al cóndor Palca alzar nuevamente el vuelo fue muy grande. Escogieron la mañana del ocho de marzo como la fecha para que el ave fuera liberada después de permanecer dos meses internada en el Zoológico Municipal Vesty Pakos, de La Paz, en Bolivia, luego de caer en un paraje de la comunidad que le dio su nombre.

Era un día especial para los habitantes de Palca, que reunió a decenas de personas entre escolares, maestros, padres de familia, autoridades y científicos, que acompañaron al cóndor hasta el sector de Choquecota, lugar elegido para dejarla volar.

El 8 de marzo, Palca alzó vuelo en los Andes de Bolivia. Foto: Isabel Gómez.

Pero la hazaña iba más allá de su liberación, pues Palca se convirtió en la primera ave de esta especie en Bolivia a la que se le ha instalado un transmisor GPS satelital para conocer cuál es la situación del cóndor andino (Vultur gryphus) en ese país.

La experiencia fue un éxito y ahora el animal recorre los Andes bolivianos llevando consigo un aparato que le permitirá a Diego Méndez, científico que lidera el proyecto Ecología, del movimiento y conservación de buitres del Nuevo Mundo en Bolivia, hacer un seguimiento de los desplazamientos del cóndor. “Hasta ahora hemos visto que se ha movido cerca de la zona donde la liberamos, por el nevado Mururata, y creemos que era su territorio habitual. Es la primera cóndor en Bolivia en ser monitoreada con este método y abrirá un nuevo camino para la investigación de su especie”, dice.

Palca busca ayuda en la televisión

A Palca la rescataron el 12 de enero, casi dos meses antes de su liberación. La vieron caer en picada en un sector entre los nevados Illamani y Mururata y luego de recogerla prácticamente desmayada, la llevaron al centro de salud del pueblo pero no sabían qué hacer con ella.

Luego de permaneces unos minutos observando el paisaje, la cóndor Palca se lanzó a volar. Foto: Isabel Gómez.

La trasladaron a La Paz, en busca de ayuda de la Policía Forestal y de Medio Ambiente. Pero también fue llevada a un canal de televisión, cuya aparición llamó la atención de Méndez y también de Andrea Morales, administradora del zoológico municipal donde se recuperó la cóndor.

“Estaba en muy mal estado y sometida a un tremendo estrés”, cuenta Morales, quien inició las gestiones para que la enviaran al zoológico con el fin de que le realicen análisis y se mantenga en cuarentena para su recuperación.

Al mismo tiempo, Méndez coordinó con el zoológico para que Palca fuera parte del proyecto de investigación que ejecuta junto con el Programa de Investigación de Aves Rapaces en Bolivia y diversas instituciones de España y Argentina.

La liberación de Palca reunió a escolares, profesores, autoridades y científicos. Foto: Isabel Gómez.

La iniciativa busca colocar los transmisores satelitales en por lo menos 30 cóndores a lo largo de la Cordillera Oriental de Bolivia. Su campo de acción empieza en la Cordillera de Apolobamba, en el departamento de la Paz, cerca del límite con Perú y se extiende hasta la frontera con Argentina. “Hemos identificado las zonas donde habitan los cóndores y en cada uno de estos puntos tenemos planeado colocar los transmisores a 4 o 6 animales. Nuestra próxima expedición empieza este 8 de mayo en el Parque Nacional Carrasco de Cochabamba”, comenta.

Por ahora, Palca es la única cóndor que surca los cielos de Bolivia con el transmisor a cuestas, el mismo que ha sido colocado con una especie de mochila, preparada a su medida, elaborada con material especial que no ocasiona molestias en su piel o plumaje y cuyo peso no llega ni al 3 % de los casi 9 kilos que tenía cuando alzó vuelo. Las baterías se cargan con luz solar y tienen una duración promedio de tres años, tiempo suficiente para seguirle la pista. “Con seis meses de información ya estaremos contentos. Un solo dato de estos animales es muy importante para conocer más de esta especie que casi no ha sido estudiada en Bolivia”, indica Méndez.

Por eso la gran expectativa que tenían todos los que acompañaron a Palca para el momento de su liberación. El investigador dice que fue muy emocionante verla partir apenas cinco minutos después de permanecer en la montaña observando el paisaje. “Cuando alzaba vuelo —comenta el científico— otros dos cóndores aparecieron y la escoltaron”.

Méndez recuerda que mientras se alejaba aún era posible ver la banda con el número 1 en sus alas, que significa que es la primera en todo Bolivia que porta un transmisor satelital.

Un día muy especial

La administradora del Zoológico Municipal Vesty Pakos también estuvo presente en ese momento que considera “maravilloso”. En su relato menciona que antes de que Palca se lanzara sobre los Andes, desde la montaña Mururata ubicada al frente de la zona elegida para liberarla, partieron seis cóndores que planearon sobre la zona.

Quienes presenciaban la escena aseguran que se acercaban para recibirla. Luego —continúa Morales— dos de ellos regresaron para escoltarla por los aires hasta que la perdieron de vista detrás del imponente nevado. La algarabía fue total entre los asistentes, muchos de ellos escolares acompañados de sus profesores y de sus padres.

“Es un animal único que debemos respetar. Está presente en el escudo de Bolivia y es una especie que une a Latinoamérica”, comenta Morales.

Palca estuvo en el Zoológico Municipal Vesty Pakos donde se le practicaron diversos exámenes. Foto: Grace Ledezma.

Antonio Rivamontán, jefe de la Unidad de Gestión de Riesgos del Municipio de Palca e integrante del Equipo de Trabajo de Cóndor Bolivia, se refiere a la importancia del cóndor en la ritualidad andina. “Es un signo de una buena época para la agricultura cuando se le ve volar sobre los campos”. Sin embargo, explica que las comunidades relacionan la caída de un cóndor con un mal presagio. Por eso, cuando cayó Palca hubo mucha preocupación. “Cuando nos enteramos que iba a volar nuevamente se generó gran expectativa”.

Rivamontán cuenta que para el gran día llegaron hasta la montaña los alcaldes de La Paz, Luis Revilla, y de Palca, René Aruquipa, así como otras autoridades. También se invitó a los alumnos del colegio Simón Bolívar de Choquecota. Pero la sorpresa fue cuando iban a partir, momento en el que aparecieron estudiantes, profesores y padres de familia de otros colegios para pedir que también los llevaran hasta la zona de la liberación. El entusiasmo era tal que tuvieron que incluirlos en el viaje. “Todos quedamos fascinados cuando Palca se lanzó a volar”, recuerda.

Una especie vulnerable

Durante los días que estuvo en cuarentena, la cóndor fue sometida a diversos análisis. Se le tomaron pruebas de sangre y parasitológicos para medir el nivel de intoxicación por plomo, una situación que se presenta en los animales carroñeros porque muchas veces consumen los restos de perdigones que quedan en los cuerpos de otras especies que fueron impactados por balas de cazadores.

El cóndor está catalogado como Casi Amenazado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Foto: Diego Méndez.

“Palca estaba muy débil, no podía comer, tuvimos que entubarla y darle el alimento licuado. Considerábamos que tenía una intoxicación”, dice la directora del zoológico. Pese a que los análisis de plomo determinaron que no padecía por los efectos de este metal, Morales cree que su estado inicial se debió a una intoxicación por órganos fosfatados, un compuesto que se encuentra en los insumos agrícolas. Sin embargo, no lograron hacer la prueba para determinar esta causa por no existir un laboratorio para ello en La Paz, explicó la experta.

El cóndor andino figura como una especie Casi Amenazada según la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y su población sigue disminuyendo.

Méndez ya ha realizado estudios anteriores sobre esta especie. A fines del 2008 la revista internacional de ciencia aviar IBIS publicó su investigación «Evaluación del tamaño y estructura del Cóndor Andino (Vultur gryphus) en Bolivia usando el método fotográfico de ‘captura-recaptura’», que realizó con la colaboración de Stuart Marsden y Huw Lloyd.

El cóndor es un ave emblemática en Bolivia considerado en la ritualidad andina. Foto: Diego Méndez.

En el documento se precisa que se tomaron fotografías de los cóndores en 28 lugares de alimentación de la especie, en cinco zonas diferentes del oriente andino de Bolivia. Mediante las imágenes se identificaron 456 individuos entre hembras y machos jóvenes y adultos. Sobre esa base se estimó que por lo menos existe una población de 1388 cóndores en Bolivia, que corresponde al 20 % de la población global de cóndor andino, especie que también habita en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.

La investigación también establece que los estudios posteriores necesitan “considerar explícitamente el conocimiento de los movimientos del cóndor andino y los rangos de su hogar, hábitat, preferencias al seleccionar sitios adecuados como estaciones de alimentación, movimientos juveniles y otros comportamientos”.

Según el investigador Diego Méndez, los cóndores pueden utilizar hasta 50 mil kilómetros cuadrados para sus actividades. Foto: Diego Méndez.

Un adelanto es monitorearlos con los transmisores satelitales que acaba de empezar con Palca pero que se extenderá a lo largo de la cordillera andina. “Los cóndores pueden utilizar hasta 50 mil kilómetros cuadrados para sus actividades. Tienen un espacio para dormir, otro para posarse y un tercero para comer”, comenta Méndez sobre las costumbres de los desplazamientos de estos animales.

La investigación actual también pretende recopilar información suficiente para que se puedan establecer planes de protección de la especie en Bolivia. Un trabajo pendiente para una especie emblemática en ese país.