Los Inicios

Las cabañas son acogedoras.

Cuenta una antigua leyenda guaraní “que una vez se desató un enorme incendio en la selva. Todos los animales huían despavoridos en dirección contraria al fuego, todos menos el pequeño colibrí, que, en lugar de alejarse, iba y venía recogiendo agua en su pico, llevándolo hasta el incendio.

Uno de los animales sorprendido por su accionar, le preguntó: ¿por qué haces eso? El colibrí respondió: Voy al lago, tomo agua con mi pico y vuelvo para arrojarlo al fuego y apagarlo.

Con esta conmovedora leyenda empieza mi charla con Rolando Mendoza y Emma Dolan, propietarios de este hermoso emprendimiento: Colibrí Camping and Ecolodge.  Emma es de nacionalidad inglesa, aunque se considera ya boliviana, pues vive en nuestro país hace más de 20 años. Me dice que la creación del Camping estuvo inspirada en dos hechos: en la historia del colibrí, pues está segura que las pequeñas acciones cambian al mundo y también por la presencia de estas magníficas aves nativas en el lugar, como ser el Colibrí Gigante o Patagona Gigas, y el Colibrí Cometa o Sappho sparganurus, entre otros.

La pérdida de áreas verdes y deforestación como punto de quiebre

Emma y Rolando decidieron poner su granito de arena a partir de una preocupación que los aquejó por mucho tiempo: la constante deforestación que agobia a la ciudad. Su forma de aportar fue acondicionando el lugar y plantando alrededor de mil árboles.
Así nació la idea de un camping para minimizar la “huella de impacto”, con las condiciones necesarias para que la gente estuviera muy cómoda, dice Emma.

Un viaje a la otra cara de La Paz

La Paz es una ciudad donde prevalece el cemento y el ladrillo, poco a poco las áreas verdes se reducen. Sin embargo, al ingresar al Camping se encuentra un rostro prácticamente desconocido de la ciudad, una imagen cálida de antaño, las plantaciones de verduras, y flores, a lo lejos un paraje verde, donde hombres y mujeres trabajan la tierra y el sonido del río que invita a dejar de lado las preocupaciones e ir al reencuentro con la naturaleza. Es increíble que este paisaje y esta paz se encuentren
a solo 20 minutos de la plaza Humboldt.

Descubriendo Colibrí Camping

El lugar está ubicado a solo 20 minutos del centro de la ciudad.

Este sitio está ubicado en el barrio de Jupapina, sobre el Valle de las Flores. Tiene una extensión de 5 mil metros cuadrados, cuenta con cinco cabañas, dos tipis, y espacios para camping y vehículos.
Desde su inauguración, hace siete años, Emma y Rolando han ido plasmando en el lugar sus sueños, sus valores y principios personales.
Cada área ha sido minuciosamente diseñada y pensada, “cada detalle cuenta”, dice Emma. Es por eso que escogieron los “tipis”, tiendas apaches como una de las formas en la cual experimentar el salir de nuestras estructuras. Están hechas de madera reciclada, junto con callapos de eucaliptos, tratados y barnizados para acompañar al paisaje del lugar. Lámparas hechas de botellas, thullmas (sujetadores que adornan las trenzas de las cholas paceñas) y «pullus» o cubrecamas de tejidos aymaras que contrastan con el color de la madera y el paisaje rodeado de cerros y cárcavas.
No por nada, están considerados como número uno según Tripadvisor en La Paz y dentro de los 20 mejores Glampings del Mundo, según la revista especializada en turismo The Active Times (The best Glaming destinations in the world). Según Emma y Rolando este título también se debe a que todo visitante es considerado familia, y es tratado como tal.

Recorriendo el lugar me llevan a conocer el espacio donde los visitantes pueden acampar y hacer uso compartido de los servicios de agua, cocina, comedor, miradores y los baños, que son los espacios que más cuidan. Según Emma, el baño es el resumen de una casa: “si el baño está sucio, puedes deducir que la casa también lo está”.
Es así que resulta primordial el esfuerzo y dedicación que le ponen en el cuidado de todos los espacios, ya sean compartidos o privados.
Además, el agua usada en grifos y duchas es reutilizada para regar las plantas y árboles del lugar.
Durante los siete años de funcionamiento, el público que solía llegar con mucha regularidad era principalmente europeo.

Sobre el público boliviano, Rolando comenta que el camping es una actividad no muy difundida en nuestro medio, pero que además cuando se habla de este lugar, se piensa que es un descampado, sin agua, ni luz, ni baños. Sin embargo, en los últimos años cada vez llegan más paceños y personas del interior del país a conocerlo y quedan sorprendidos por las comodidades que ofrece.
Por otra parte, las actividades que Colibrí Camping propone son caminatas a la Muela del Diablo, hacia el Valle de las Flores y Valle de la Luna. Actividades que ahora el público nacional también busca experimentar.

Los nuevos retos

En la actualidad Colibrí Camping ofrece sus servicios a la población paceña y nacional para conocer y disfrutar de los tres principios que los caracteriza: comunidad, naturaleza y tranquilidad.
Los anfitriones se sienten muy felices de ver como este público va conociendo el lugar y volviendo a él con regularidad desde que la cuarentena por la COVID-19 se levantó. Son principalmente familias con hijos pequeños (incluidos los de cuatro patitas), parejas de recién casados, grupos de yoga y espirituales, los que ahora lo frecuentan.

La despedida

Debo confesar que visitar Colibrí Camping fue más que solo descubrir un nuevo y hermoso lugar, la charla tan bonita y reflexiva con Rolando y Emma me deja con un mensaje profundo de que los proyectos en los que pones el alma, son los que dejan huella en la gente y en los lugares que haces tuyos.

Para mayor información sobre los servicios del Camping, y sus diversas actividades comunicarse a:
http://site.colibricamping.com/
+591 76295658
colibricamping@gmail.com
¿Cómo llegar?
Puedes tomar un minibús de la Plaza Humboldt, calle 8 de Calacoto, que vaya hacia Río Abajo.
Si estás en el centro de la ciudad, puedes tomar un minibús o trufi de la Plaza Belzu (intersección de las calles Linares y Rodríguez).
Ubicación: Calle 4 de Jupapina (camino hacia el río)

Precios

Cabaña con baño privado con desayuno incluido

Cabaña Valle de La Luna, El Nido, “The Pigsty”

  • 1 persona: Bs 335
  • 2 personas: Bs 450
  • 3 personas: Bs 585
  • 4 personas: Bs 720

Cabaña con baño compartido con desayuno incluido

Tipi Muela del Diablo y Tipi Salar

La Cabaña Valle de las Flores

  • 1 persona: Bs 155
  • 2 personas: Bs 310
  • 3 personas: Bs 430
  • 4 personas: Bs 540

Hospedaje en carpa o vehículo propio (Overlander), incluye desayuno 

(Importante durante el crisis de COVID, no alquilamos carpas ni equipo )

  • 1 persona: Bs 85
  • 2 personas: Bs 170
  • 3 personas: Bs 255
  • 4 personas: Bs 340

Importante: 

  • Menores de 6 años no pagan alojamiento y ofrecemos un menú para niños que cuesta 50% del precio de adulto.
  • Contamos con garaje, uno por familia (por favor reserva tu espacio, no tiene costo adicional)

Extras opcionales:

  • Transporte dos personas desde Plaza Humboldt, calle 8 de Calacoto: Bs 25 (dos personas) 
  • Fogata con mashmallow: Bs 50 (incluye leña, marshmallow,  fósforo, papel periódico y ramas secas para el encendido)