El ministro de Salud, Alexandre Padilha, reafirmó el compromiso de Brasil de hacer de la COP30 la “COP de la verdad” y de la implementación. Foto: Rafael Neddermeyer/COP30
El ministro de Salud, Alexandre Padilha, reafirmó el compromiso de Brasil de hacer de la COP30 la “COP de la verdad” y de la implementación. Foto: Rafael Neddermeyer/COP30

Brasil lanzó este jueves el Plan de Acción en Salud de Belém, el primer documento internacional dedicado específicamente a la adaptación climática en el sector salud. La iniciativa, presentada en el marco de la COP30, propone acciones para enfrentar los efectos ya visibles del calentamiento global, especialmente en poblaciones vulnerables.

Durante el anuncio, el ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha, afirmó que el país asumió la misión de convertir esta cumbre en la “COP de la verdad” y de la implementación. “Es hora de pasar de la reflexión a la acción conjunta. Ante un clima ya alterado, no nos queda otra alternativa que políticas públicas que nos permitan adaptarnos y enfrentar el cambio climático”, señaló.

Según la presidencia de la COP30, el plan coloca a Brasil en la vanguardia de la agenda que vincula salud y cambio climático. La directora ejecutiva de la conferencia, Ana Toni, destacó que más de 100 países y socios internacionales ya participan de esta hoja de ruta. “Traer el Sistema Único de Salud (SUS) al corazón de la COP coloca a la salud como prioridad”, afirmó.

El documento se estructura en tres líneas de acción:

  • Vigilancia y monitoreo,
  • Políticas, estrategias y fortalecimiento de capacidades basadas en evidencia,
  • Innovación, producción y salud digital.

Su implementación se coordinará junto a la Alianza para la Acción Transformadora en Clima y Salud (ATACH), bajo la supervisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Al respecto, el director general de la OMS, Tedros Adhanom, recordó que “la crisis climática es una crisis de salud” y que la adaptación del sector ya está prevista en el Acuerdo de París, aunque requiere mayor implementación. En un mensaje enviado al encuentro, valoró que el Plan de Acción de Belém avance en esa dirección.

Por su parte, el director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarbas Barbosa, advirtió que los impactos ya son evidentes: el calor ha aumentado un 20% desde la década de 1990 y 550 mil personas mueren cada año por temperaturas extremas. “Ya no hablamos de posibles efectos”, afirmó. “El plan es un gran paso para actuar frente a tornados, ciclones y otros eventos extremos, y para fortalecer la capacitación de los profesionales de salud”.

El secretario ejecutivo de la CMNUCC, Simon Stiell, sostuvo que el documento establece una base para avanzar, aunque subrayó la necesidad de “trabajo coordinado, organizado y bien financiado”.

Inversión de 300 millones de dólares

En paralelo, la Coalición de Financiadores de Clima y Salud anunció una inversión inicial de 300 millones de dólares para apoyar la implementación del plan. La red reúne a más de 35 organizaciones filantrópicas, entre ellas Bloomberg Philanthropies, Children’s Investment Fund Foundation, Gates Foundation, IKEA Foundation, The Rockefeller Foundation y Wellcome.

Los recursos se destinarán a acelerar innovaciones, políticas e investigaciones relacionadas con el calor extremo, la contaminación del aire y enfermedades sensibles al clima. También fortalecerán la integración de datos críticos para consolidar sistemas de salud más resilientes.

Mira el Plan de Acción en Salud de Belém

Cobertura especial COP30