Este 6 de noviembre de 2025 en Belém (Brasil), en el marco de la COP30, se lanzó oficialmente el Fondo de Bosques Tropicales para Siempre (TFFF), una iniciativa de financiamiento global que pretende movilizar hasta 125.000 millones de dólares para compensar a los países con bosques tropicales por conservar sus áreas forestales en pie.
El TFFF fue presentado como un mecanismo de inversión —y no simplemente de donación— que combina capital público, privado y filantrópico. Según su diseño, los fondos iniciales se invertirán a través de un vehículo denominado Tropical Forest Investment Facility (TFIF) y los rendimientos se usarán para realizar pagos anuales a los países protegidos. (Carbon Brief)
«Los bosques tropicales dan vida a nuestro planeta… El Fondo de Bosques Tropicales para Siempre es un mecanismo audaz para hacer que los bosques en pie sean más valiosos que la tierra deforestada.» , mencionó António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas. (UNFCCC)
El World Resources Institute (WRI) indicó que el lanzamiento en Belém “marca el comienzo de una nueva era de colaboración pública-privada para salvaguardar los biomas tropicales más críticos del planeta”.
Con anterioridad, el World Bank ya había confirmado que será el fideicomisario y anfitrión interino de la secretaría del TFFF, lo que otorga estructura de gobernanza a la iniciativa.

En el acto de lanzamiento los compromisos anunciados incluyeron:
- Noruega: hasta 3.000 millones de dólares durante una década.
- Brasil e Indonesia: cada uno reafirmó aportes de 1.000 millones de dólares.
- Países como Portugal aportaron 1 millón de euros, Países Bajos 5 millones de dólares para el secretariado.
Asimismo, se informó que 53 países ya respaldaron la Declaración de Lanzamiento del TFFF —incluyendo tanto países inversores sin bosques tropicales como países que albergan más del 90 % de los bosques tropicales del mundo.
Por qué es importante
Los bosques tropicales ejercen un papel clave en la captura de carbono, la regulación del ciclo del agua y en la mitigación del cambio climático. Su destrucción o degradación reduce de forma cada vez mayor esa capacidad. El TFFF pretende revertir la ecuación actual: en lugar de que los bosques valgan más destruidos, que valgan más en pie. Según Carbon Brief, uno de los riesgos generales del mecanismo es que el diseño financiero podría privilegiar el retorno a inversores más que la transformación estructural necesaria para acabar con la deforestación.
Críticas y desafíos
Organizaciones de la sociedad civil como Global Witnes sadvierten que el TFFF no resolverá por sí solo la deforestación mientras no se combatan los flujos financieros que siguen alimentando la destrucción forestal. Por su parte, Greenpeace International considera que, aunque se trata de “un paso en la dirección correcta”, aún presenta vacíos en transparencia, gobernanza y participación de los pueblos indígenas y comunidades locales.
Entre los retos figuran: la necesidad de que un mayor número de donantes se comprometan, que los pagos sean verdaderamente acompañados de políticas de gestión forestal, y que los mecanismos de verificación sean robustos.
Con el lanzamiento del TFFF, el mundo da un paso hacia un nuevo modelo de financiamiento climático basado en la conservación activa de los bosques tropicales. Sin embargo, la magnitud de los compromisos, la claridad en los mecanismos de operación, y la equidad en la distribución de fondos —especialmente hacia los pueblos indígenas y comunidades locales— definirán si esta iniciativa efectivamente se convierte en un hito para la protección del planeta o queda como una promesa más.










