
La Región
La fotografía de naturaleza no termina cuando se presiona el obturador. Una buena edición puede resaltar detalles, equilibrar la luz o recuperar colores, siempre que respete la esencia de la escena y sirva como una herramienta para sensibilizar sobre el cuidado de la biodiversidad. Bajo esa premisa nació “Editemos Juntos”, una iniciativa impulsada por el biólogo y fotógrafo boliviano Rubén Darío Azogue, quien decidió compartir sus conocimientos con aficionados y profesionales, promoviendo la conservación a través del impacto de cada imagen.
Además del proceso de aprendizaje, las mejores imágenes que surjan del curso tendrán un espacio de difusión. Gracias a una alianza entre La Región y Fotógrafos de Naturaleza en Bolivia (FNB), se publicarán fotonotas que mostrarán el trabajo de los participantes, acompañados de información sobre las especies, paisajes y ecosistemas fotografiados, buscando que cada imagen se convierta también en una oportunidad para conocer y valorar la biodiversidad del país.
La capacitación se realizará de forma virtual el primer martes de cada mes y está dirigida a todo público interesado en la fotografía de naturaleza, sin importar su edad o experiencia.
Con más de 30 años en la fotografía de naturaleza, Azogue comenta que su iniciativa surgió de una experiencia recurrente. Durante años observó fotografías con un gran potencial que, con pequeños ajustes, podían comunicar mucho mejor la belleza de la biodiversidad. «Me gusta mucho ver fotografías de naturaleza y siento que a veces a la gente le falta darle unos toquecitos para que realmente sean más bonitas, sin modificar ningún aspecto que pueda dar lugar a una mala interpretación», explica.

El objetivo es demostrar que es posible mejorar significativamente una imagen con herramientas sencillas y algunos criterios técnicos. Durante las sesiones, Azogue enseña desde la selección de la fotografía, la organización de archivos y el revelado digital, hasta la preparación final para redes sociales o publicaciones. También aborda aspectos como el encuadre, los formatos verticales y horizontales y la importancia de adaptar cada imagen según su destino.
Una de los consejos que destaca Azogue es evitar las «recetas» de edición. «No todas las fotografías necesitan lo mismo. Hay imágenes que prácticamente no requieren ajustes y otras que sí necesitan un tratamiento diferente. Lo importante es saber qué herramienta utilizar en cada caso», señala.
Para Azogue, la edición debe servir para mostrar mejor lo que el fotógrafo vio en el campo, nunca para transformar la naturaleza.
Como ejemplo menciona una fotografía de un jaguar perfectamente camuflado entre el pastizal. La edición, explica, puede ayudar a que el animal destaque un poco más, pero sin eliminar el efecto natural de camuflaje. Lo mismo ocurre con especies como los colibríes, cuyos colores suelen confundirse con el fondo vegetal. «La idea es que las cosas no pierdan su esencia ni se modifiquen. Solo destacar algunos elementos para que la fotografía tenga el impacto que debería tener», afirma.
Una herramienta para la conservación

Más allá del aspecto técnico, Azogue considera que la fotografía es una poderosa herramienta de comunicación ambiental.
Según su experiencia, mientras más personas recorren áreas protegidas con una cámara y comparten sus imágenes, mayor es la valoración de la biodiversidad. «La fotografía es un excelente medio para mostrar la importancia de nuestros ecosistemas y recursos naturales. Es un lenguaje universal y genera mucha credibilidad, por eso debemos aprovecharla para crear conciencia sobre la conservación», sostiene.
Además del aprendizaje técnico, los encuentros buscan convertirse en un espacio de intercambio donde todos puedan compartir experiencias y conocimientos.
Inicialmente, las jornadas estaban previstas para el primer martes de cada mes, aunque el éxito de la primera sesión motivó la posibilidad de realizarlas con mayor frecuencia. En los próximos meses también se prevé invitar a otros fotógrafos como expositores e incorporar herramientas de inteligencia artificial, siempre bajo el criterio de utilizarlas para mejorar la imagen sin alterar su contenido.
Las personas interesadas pueden incorporarse al grupo de WhatsApp creado por los organizadores, donde se comparten los enlaces de acceso a las sesiones virtuales y la información sobre las próximas jornadas.

¿Quién es Rubén Darío Azogue?

Rubén Darío Azogue es biólogo y fotógrafo de naturaleza boliviano. Cuenta con más de tres décadas de experiencia en fotografía y alrededor de veinte años formando nuevos fotógrafos. Es fundador y coordinador de Fotógrafos de Naturaleza en Bolivia (FNB), una comunidad dedicada a promover la fotografía de naturaleza, el intercambio de conocimientos y el respeto por la vida silvestre. A lo largo de su trayectoria ha combinado la ciencia y la fotografía para documentar la biodiversidad boliviana y fomentar la conservación del patrimonio natural del país.









