El arte rupestre de los valles cruceños se presenta en diversas facetas que reflejan una larga historia de miles de años. Pese a su gran importancia muchos sitios han sido afectados por actos de vandalismo. Investigadores presentan una obra de 223 páginas que da una amplia visión al respecto.


Miles de años de historia

El arte rupestre de los valles cruceños se presenta en diversas facetas que reflejan una larga historia de miles de años, desde el Arcaico (Precerámico) hasta nuestros días. Se presentan en pinturas y grabados de cuevas, aleros y sobre rocas al aire libre, además en obras monumentales del cerro esculpido El Fuerte de Samaipata.

Entre las representaciones más antiguas tenemos las manos en técnica negativa que constituyen la primera fase de arte rupestre de la cueva Paja Colorada. Son idénticas a las manos negativas en la Patagonia de Argentina y Chile que tienen una antigüedad de hasta 8.000 años y persisten por varios milenios.

AR (7)Por otro lado, las pinturas de la Cueva Las Guitarras presentan una escena de la vida de los antiguos pobladores de la región: un grupo de cazadores en su caza de camélidos silvestres. Se notan animales que han sido alcanzados en su espalda por proyectiles, mientras varios hombres se encuentran alrededor de un animal abatido.

Los grabados y pinturas rupestres de los períodos posteriores muestran gran diversidad, herencia de diferentes culturas, con influencias tanto del altiplano y de las tierras bajas. Parece que estos valles fueron una región de transición, de tránsito de diferentes etnias y culturas. Se plasmaron sobre rocas figuras antropomorfas y zoomorfas (camélidos, felinos, venados, “lagartos”, monos, serpientes, aves y “animales fantásticos”, que combinan rasgos de diferentes especies), manos, “máscaras”, además símbolos en forma de elementos abstractos y raras veces objetos especiales como hachas.

Las extensas obras esculpidas en el cerro El Fuerte de Samaipata – depresiones artificiales, canales de desagüe, esculturas zoomorfas, nichos trapezoides y terrazas, acompañadas por ruinas de edificios – no tienen igual en los Andes; sin embargo podemos compararlas con otros sitios incaicos que poseen rocas esculpidas, por ejemplo, Sacsayhuaman y Qenqo en el Perú, Intinkala, Orkojawira y Kopakati en la región de Copacabana/Bolivia, y deducir su carácter ritual.

En la Colonia se pintaron o grabaron cruces cristianas en varios sitios. En Sincho Redondo encontramos figuras de hombres que visten sombreros a la moda europea. Finalmente, en Palmarito se han representado en los siglos XIX-XX a santos y ángeles; tiene especial importancia la figura de la Virgen de la Purísima que fue recreada varias veces, con adornos de perlas, vestimenta, etc. y es objeto de visita de peregrinos.

Libro “Arte rupestre de los valles cruceños”

AR (6)Durante marzo y abril se presentó en Vallegrande, Santa Cruz y La Paz el libro “Arte Rupestre de los Valles Cruceños”, editado por los investigadores Matthias Strecker y Clovis Cárdenas y auspiciado por la Sociedad de Investigación del Arte Rupestre de Bolivia (SIARB) y el Instituto de Capacitación del Oriente (ICO). Participaron además los autores Freddy Taboada, Claudia Rivera Casanovas, Rubén Dario Azogue y María de los Ángeles Muñoz.

La región de este estudio son los valles y cuencas de Comarapa, Saipina, Pulquina, Mataral, Vallegrande, Postrervalle, Mairana y Samaipata, ubicados al oeste del departamento de Santa Cruz y conformando las provincias Florida, Manuel María Caballero y Vallegrande. También se ha incluido el sitio El Buey, que se encuentra en el valle de Saipina, al otro lado de la frontera departamental, en el departamento de Cochabamba.

Esta obra de 223 páginas da una amplia visión del fenómeno del arte rupestre en los valles cruceños, basados en los factores geográficos y del medio ambiente (capítulo 3), los datos del desarrollo de las culturas arqueológicas en la región (cap. 4) y una descripción sumaria de 25 sitios destacados empezando con El Fuerte de Samaipata, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (capítulos 5-6). El capítulo 7 presenta un resumen de las diversas tradiciones del arte rupestre regional caracterizando sitios, técnicas de producción, motivos y desarrollo cronológico.

Finalmente, en el capítulo 8, se explican factores básicos de la conservación del arte rupestre, ejemplos de su destrucción por agentes naturales y por actividad humana, así como los proyectos de protección, conservación y puesta en valor de algunos sitios.

Por primera vez, especialistas en la materia ofrecen un resumen de geografía, arqueología y arte rupestre regional del occidente de Santa Cruz a un gran público, basado en casi 30 años de estudios de la SIARB. Un atractivo del libro son las más de 190 ilustraciones a color que presentan paisajes, vistas de sitios, paneles y detalles de los grabados y pinturas rupestres.

La parte central del libro consta de un catálogo de 24 sitios seleccionados de un registro de más de 40, según una especie de ficha que contempla el nombre del sitio, sus características, los antecedentes de investigación existentes, la descripción del arte rupestre y sus problemas de conservación.

AR (3)

Esta publicación resulta muy útil para los pobladores de los valles cruceños que quieran aprender sobre su historia y su patrimonio arqueológico y de arte rupestre, para los estudiantes que deseen profundizar sus conocimientos de los testimonios culturales de la región y para los responsables de la preservación de los sitios patrimoniales. El libro se vende en librerías en varias ciudades del país; los interesados también pueden dirigirse a la oficina del ICO, Santa Cruz (Tel. 3-3341490).

Patrimonio cultural que se debe preservar

La última parte del libro corresponde al capítulo sobre conservación, que explica los factores naturales de la destrucción del arte rupestre y aquellos causados por el hombre. Muchos sitios han sido afectados por actos de vandalismo, como muestran lamentables ejemplos en la Cueva Oscura y la cueva Mataral. Por otro lado, los visitantes de Samaipata han contribuido al deterioro de las obras rupestres ya que pisaron la roca esculpida. Afortunadamente, ahora el recorrido está restringido a una pasarela.

AR (9)La SIARB colaboró con la Municipalidad de Pampa Grande en el proyecto de la cueva Mataral. Lamentablemente, no fue posible concluir los trabajos por un conflicto político que paralizó al gobierno municipal. Actualmente, este parque arqueológico no cuenta con cuidador o administración.

En el caso de Paja Colorada los expertos trabajaron en forma exitosa con el Gobierno Municipal de Moro Moro. Lograron la protección de la cueva con una reja, la limpieza de grafitis, la instalación de un piso de madera, señalización, bancos de descanso, publicación de una guía para visitantes y la capacitación de guías. Sin embargo, actualmente no funciona la administración del sitio y habría que retomar este asunto. De todas maneras, Paja Colorada es el sitio de arte rupestre mejor protegido en toda la región.

Preocupa el hecho de que la mayoría de los demás sitios, más de 40, están dañados por grafitis y otros actos destructivos de los visitantes.

Uno de los objetivos de la publicación del libro ha sido incentivar a los gobiernos municipales a trabajar con los especialistas de la SIARB en proyectos de registro, conservación y puesta en valor de los sitios patrimoniales de arte rupestre. Este tema será tratado en un taller con representantes de los municipios y de la sociedad civil, previsto a realizarse en Vallegrande en junio de 2015.

AR (10)

 

LOGO-LA-REGIÓN---VECTOR☎ Celular: +(591) 70079347 (Doly Leytón Arnez)
✉ Email:       prensa@periodicolaregion.com
✉ Email:       prensa.laregion@gmail.com