Este lunes inicia en Belém do Pará (Brasil) la COP30, una cita crucial para definir el rumbo de la acción climática global. La atención está puesta en si los gobiernos finalmente abordarán el tema que, según la ciencia, está en el corazón del problema: la dependencia del petróleo, el gas y el carbón.
Diversas organizaciones indígenas, sociales y ambientales llegan a la conferencia con un reclamo unificado: es hora de pactar la eliminación gradual, justa y equitativa de los combustibles fósiles, y de crear zonas de exclusión que protejan ecosistemas críticos como la Amazonía.
“Abrir nuevas áreas de producción de petróleo va a agravar aún más el cambio climático y va contra el interés del pueblo brasileño”, advirtió el físico Paulo Artaxo, miembro del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).

Por su parte, Carlos Nobre, copresidente del Panel Científico para la Amazonía, subrayó que “no hay justificación para nuevas exploraciones de petróleo. Dejar atrás los actuales combustibles fósiles en explotación es esencial”.
Transición energética y justicia climática
Los movimientos sociales reunidos en Belém plantean que sin eliminar los combustibles fósiles no habrá solución real a la crisis climática. Reclaman que los acuerdos de la COP incluyan metas claras de transición energética, junto con financiamiento internacional suficiente y equitativo para que los países en desarrollo puedan avanzar hacia una economía limpia.
Las metas más urgentes, según las organizaciones, son triplicar la producción de energías renovables y duplicar la eficiencia energética antes de 2030.
“La creación de zonas de exclusión para impedir la expansión del petróleo y el gas es un paso estratégico y urgente”, sostuvo la diputada brasileña Célia Xakriabá, quien participará en los debates.
Amazonía en riesgo
Aunque Brasil se proyecta como un potencial líder en la transición energética, mantiene planes de exploración petrolera sobre la Amazonía, lo que genera preocupación entre científicos y activistas. Esa expansión, alertan, podría “echar más gasolina a la hoguera climática” y poner en riesgo la selva y a los más de 30 millones de personas que habitan en ella.
“Mientras haya selva en pie y memoria viva, los pueblos y comunidades tradicionales seguirán resistiendo — no solo contra los combustibles fósiles, sino contra todo sistema que amenaza la tierra, el agua y el futuro”, expresó Sila Mesquita Apurinã, de la Red de Trabajo Amazónico (GTA).
Actividades en la COP30
Durante la conferencia se realizarán varias actividades sobre el tema:
- 9 de noviembre: Debate “Amazonía Libre de Petróleo y Gas”.
- 11 de noviembre: Conferencia de prensa con líderes de la Amazonía, África e Islas del Pacífico.
- 14 de noviembre: Panel “Exclusion Zones: the beginning of the end of the fossil era at COP30?”
- 15 de noviembre: Marcha de los Pueblos.










