Foto: ANMI El Palmar

La Región

Fueron cinco días de lucha intensa. La mañana del domingo 5 de septiembre se inició un incendio exactamente en una de las áreas mejor conservadas del Área Nacional de Manejo Integrado (ANMI) El Palmar de Chuquisaca: Cerro Palmarcito, hogar núcleo de los osos jukumari (Tremarctos ornatus) y otras especies de animales. Al ser un lugar alejado de caminos y de las comunidades, los guardaparques se dieron cuenta por la tarde y reaccionaron de inmediato. Pero entre alistarse y llegar hasta el lugar, ubicado en el municipio de Preso, transcurrieron algunas horas, tiempo en el cual el fuego fue avanzando.

Mauricio Peñaranda del Carpio, biólogo investigador de la Universidad Mayor de San Francisco Xavier, explica que de por sí este es un bosque seco (Valles secos mesotérmicos), y ahora está más seco todavía. Si a ello sumamos que la característica de los incendios en la zona no es similar a los de la Chiquitania (Santa Cruz), tenemos un gran problema ecológico. “Aquí el fuego es rastrero”, explica. Esto dificulta aún más su control, ya que las brasas están casi bajo tierra, por lo que muchas veces son imperceptibles incluso para los satélites.

El Cerro Palmarcito lleva ese nombre por los “parches” de un tipo de palmeras endémicas llamadas janchi coco (Parajubaea torallyi). En esas parcelas, estas especies se convierten en combustible ideal para el fuego, por lo que las llamas se alzan por algunos metros.

El Cerro Palmarcito es el hogar del oso jukumari. En este lugar, las cámaras trampa registraron a varios individuos adultos y subadultos.Foto: Alcaldía de Presto.

Peñaranda, quien ha realizado varias investigaciones sobre las poblaciones del oso jukumari, asegura también que gracias a cámaras trampa, se detectó que el lugar de los incendios es el núcleo de la población de estos mamíferos en El Palmar. “Ahí se reproducen, es donde pasan más tiempo, donde se observó más hembras con crías y más subadultos, precisamente porque al estar alejado de comunidades, es el lugar más protegido para ellos”.

Con lo sucedido, el experto estima que los animales lograron escapar, como contó el guardaparque Juanito Escalante al diario Corre del Sur de Chuquisaca, por lo que es poco probable que las llamas los hayan alcanzado. “Pero es un hecho que se espantaron por el fuego”, dice Peñaranda.

La situación actual

El investigador se encuentra en la zona en este momento. Desde allí cuenta a La Región que, por el momento, la emergencia está controlada. Aunque no se ha hecho una evaluación de los daños, se estima que 800 hectáreas de las 59.484 que tiene el ANMI El Palmar fueron afectadas.

Más allá de la extensión, sin embargo, una vez se liquide completamente el fuego toca hacer una evaluación que abarque vegetación y fauna especialmente, sugiere.

Por los datos recogidos en la zona, se sabe que las autoridades tanto de la Gobernación de Chuquisaca como del municipio de Presto, apoyaron a los guardaparques. También llegaron bomberos voluntarios y se sumaron comunarios. Alrededor de 180 personas trabajaron intensamente durante los cinco días que duró el incendio. Aunque, como casi siempre sucede, los guardaparques sobrellevaron el peso mayor, con jornadas continuas sin descanso. “Cuando yo llegué, muchos no se habían movido desde el domingo. Estaban muy cansados, vi a dos que estaban agobiados. El área protegida hizo gestiones para que intervengan la Gobernación, el municipio de Presto y, en menor medida, el municipio de Sucre. Mandaron personal más que otra cosa, pero falló la logística”, lamenta.

Actualmente, los “guardas” se encuentran monitoreando el lugar y los focos de calor están inactivos, pero el peligro es latente debido a las condiciones climáticas.

Peñaranda ve, desde su experiencia, que una vez terminen totalmente los incendios, lo mejor siempre es trabajar en prevención. “El año pasado ya hubo un incendio, quizá se debió hacer algo mas para prevenir este, principalmente, hablar con las comunidades. Lo hicieron, pero se necesita más. La gente no se está dando cuenta que se están acabando los bosques y eso va a repercutir en el futuro. Me dijeron que el incendio de este año se inició en un lugar muy alejado, yo pensaría que alguien lo provocó, no creo que haya sido un accidente o un rayo que cayó en el bosque, como se suele decir”.


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