Ser pequeño ha significado que muchos roedores y eulipotiflanos amenazados se están deslizando hacia la extinción inadvertidos. En la actualidad, el solenodonte o almiquí de Cuba está en peligro de extinción. Imagen de flickker photos vía Flickr (CC BY-NC-ND 2.0).

Piense en un mamífero que está en riesgo de extinción. ¿Qué le viene a la mente? ¿Quizás, un tigre carismático? ¿O una gran manada de elefantes majestuosos? ¿Y qué me dicen del ratón Lophuromys eisentrauti, un roedor que se encuentra en el monte Lefo en Camerún? ¿O la musaraña de Tumbalá (Sorex sclateri) que vive en México?

Tanto el ratón como la musaraña son especies en Peligro Crítico de extinción. Sin embargo, si no han oído hablar de ellos, no son los únicos. Muchos mamíferos de tamaño pequeño, aquellos que normalmente pesan menos de un kilógramo, aún no han sido estudiados y entendidos lo suficiente por investigadores y conservacionistas. Todo ello a pesar de que dos grupos de pequeños mamíferos —Rodentia (animales como ratas, ratones, castores, puercoespines, ardillas listadas, marmotas, topillos y ratas almizcleras) y Eulipotyphla (musarañas, topos, erizos y solenodontes, entre otros)— albergan casi la mitad de todas las especies de mamíferos conocidas.

Ahora, un nuevo estudio ha publicado una imagen actualizada de ambos grupos de mamíferos superdiversos. Los investigadores han identificado los puntos principales donde se encuentran todas las especies amenazadas globalmente de estos dos grupos mediante la cartografía de la distribución de los roedores y los eulipotiflanos gracias al uso de la información más reciente de la Lista Roja de la UICN.

Eulipotyphla. En el sentido de las agujas del reloj empezando por arriba a la izquierda: un solenodonte, un erizo, un topo y una musaraña. Juntos, Rodentia y Eulipotyphla, albergan casi la mitad de todas las especies de mamíferos conocidas. Imagen vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

También identificaron las regiones donde habitan los roedores y los eulipotiflanos cuyo estado de conservación está clasificado actualmente como datos insuficientes o DD. Estas son especies para las cuales carecemos de información suficiente sobre su población, distribución o amenazas a su supervivencia. En ausencia de esta información, no sabemos su estado de conservación.

“Esperamos que este estudio ayude a dirigir a la gente hacia los puntos críticos donde sus acciones pueden tener el mayor impacto”, dijo Rosalind J. Kennerley, la autora principal del estudio y copresidenta del grupo de especialistas de la UICN para los pequeños mamíferos. “Nos gustaría ver a más gente que elija trabajar en la investigación de animales pequeños y por supuesto que formen parte en los esfuerzos activos de conservación para protegerloss”.

Ser pequeño ha significado que muchos roedores y eulipotiflanos amenazados se están deslizando hacia la extinción inadvertidos. Unas 76 de las 454 especies de eulipotiflanos conocidas están amenazadas a nivel mundial. Estas incluyen animales que son irremplazables, como las dos únicas especies del solenodonte vivas, uno de los pocos mamíferos venenosos del planeta. En la actualidad, el solenodonte o almiquí de Cuba (Atopogale cubana) está catalogado como en peligro de extinción.

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El estudio encontró que casi el 40 % de las especies de eulipotiflanos en peligro se encuentran en solo seis regiones: Camerún, en la falla Albertina (que cubre partes de la República Democrática del Congo, Ruanda, Burundi y Uganda), Tanzania, Etiopía, Sri Lanka y la Ghats occidentales en la India.

En lo que se refiere a los roedores, 324 de las 2.231 especies conocidas están en peligro de extinción. Casi el 34 % de estas especies amenazadas se encuentran en 10 regiones, que incluyen México, las tierras altas de Camerún, las Ghats occidentales, Sri Lanka, Malasia peninsular, Sumatra y Java.

Por ejemplo, en los bosques y los desiertos de México habitan 27 especies amenazadas, que incluyen ocho en peligro crítico de extinción, como la tuza lanuda (Orthogeomys lanius).

“Sospechábamos que veríamos estas conclusiones generales, pero, aun así, el número de puntos conflictivos fue una llamada de atención”, dijo Kennerley a Mongabay en un correo electrónico. “Tenemos una tarea enorme en nuestras manos para garantizar que los pequeños mamíferos estén en la agenda de conservación en todas estas regiones”.

Sin embargo, según los autores, los pequeños mamíferos casi nunca son el foco de los programas de conservación. Incluso las áreas protegidas rara vez tienen en cuenta en su diseño ratones, musarañas u otros pequeños mamíferos.

“En general, los pequeños mamíferos son relativamente ignorados si los comparas con algunos de los grandes mamíferos más carismáticos”, dijo Kennerley. “Las megafaunas tienden a ser las que tienen una mayor cobertura mediática, una multitud de investigaciones y sin duda reciben mucha más financiación. Eso inevitablemente significa que cuando se crean y gestionan áreas protegidas, son las grandes especies las que se tienen en cuenta en vez de las pequeñas”.

Eso no quiere decir que los pequeños mamíferos no tengan ningún tipo de protección formal. Las áreas protegidas establecidas para especies más grandes y carismáticas, a veces incluyen las variedades de pequeños mamíferos en la zona.

“Sin duda, los roedores y las musarañas no reciben el cariño que merecen”, dijo Stuart Pimm, el catedrático de conservación Doris Duke en la Universidad Duke, quien no participó en el estudio, en un correo electrónico. “Sin embargo, puede que, de todos modos, estemos haciendo un buen trabajo en lo que a su protección se refiere”.

Pimm y sus compañeros han cartografiado previamente la distribución de los pequeños mamíferos y encontraron que las zonas protegidas del mundo, tanto grandes como pequeñas, al menos parcialmente, protegen variedades de varios mamíferos pequeños.

Aun así, vivir dentro de una zona protegida no garantiza la protección, sobre todo si los esfuerzos de conservación e investigación en los parques siguen estando enfocados únicamente en los mamíferos más grandes, mientras que sus homólogos más pequeños continúan siendo ignorados. Además, solo porque un área protegida exista sobre el papel, no significa necesariamente que esa zona esté en efecto bien protegida, dijo Kennerley: “Sobre el terreno podrían estar aconteciendo muchas actividades diferentes que perjudican a las especies y a los hábitats”.

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En general, el estudio encontró que cinco eulipotiflanos, como la musaraña de Sclater, la musaraña de Phillips (Congosorex phillipsorum) y la musaraña espinosa de Andamán (Crocidura hispida), y 44 roedores como la rata elvira (Cremnomys elvira) y la rata emperador (Uromys imperator), tienen variedades que quedan fuera de cualquier área protegida.

Una rata cutch (Cremnomys cutchicus). El estudio encontró que cinco eulipotiflanos y 44 roedores tienen variedades que quedan completamente fuera de cualquier área protegida. Imagen de Krishnapriya Tamma vía Wikimedia Commons (CC BY 3.0).

Evidentemente, los pequeños mamíferos son un grupo poco estudiado. Sin embargo, saber qué especies están amenazadas y dónde viven puede ser útil para planificar e iniciar medidas de conservación para protegerlas mejor, dice el autor.

Aunque, para varias especies de roedores y eulipotiflanos casi no tenemos información: casi el 17 % de las especies en los dos grupos están actualmente en la lista de datos insuficientes de la UICN. Ese en un porcentaje mayor que el de mamíferos en su conjunto, donde un 14 % está clasificado como datos insuficientes. Sus poblaciones podrían estar aumentando o disminuyendo. Algunas especies incluso podrían estar casi extinguidas —simplemente no lo sabemos—.

Una razón importante por la que los pequeños mamíferos son menos estudiados es porque, bueno, son pequeños, dijo Pimm. “Y a menudo son nocturnos, lo cual complica aún más las cosas”.

Muchos mamíferos pequeños también viven en parajes de difícil acceso. Luego está la complejidad de la taxonomía, la ciencia que describe y clasifica las diferentes especies. Con la disponibilidad de mejores técnicas para estudiar la taxonomía, lo que antes se consideraba una única especie ahora se sabe que está formada por varias, dijo Kennerley. “Mientras que estamos aprendiendo más sobre la verdadera diversidad dentro de estas especies, con frecuencia todavía no hay una gran cantidad de información sobre las especies recientemente descritas, lo que significa que a menudo son clasificadas como DD”.

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Según el estudio, la mayor parte de las especies de eulipotiflanos con datos insuficientes se encuentran en tres regiones: la cuenca del Congo, el sur y parte central de China y Laos y Vietnam. Por otra parte, la mayor parte de los roedores con datos insuficientes se encuentran en 18 regiones, que incluyen los Andes Tropicales del Norte, Argentina, Brasil, Borneo, Célebes y Nueva Guinea.

“En regiones con altas acumulaciones de especies DD queremos alentar a más investigadores a centrarse en mamíferos pequeños y emprender estudios de ecología”, dijo Kennerley. Saber dónde están distribuidas estas especies, cómo son sus tendencias poblacionales, qué tipo de hábitats prefieren y las amenazas a las que se enfrentan sería crucial para sacarlos de la categoría de datos insuficientes, añadió.

El suelo de la selva tropical de la cuenca del Congo. Según el estudio, la mayor parte de las especies de eulipotiflanos con datos insuficientes se encuentran en la cuenca del Congo, el sur y parte central de China y Laos y Vietnam. Imagen de Corinne Staley vía Flickr (CC BY-NC 2.0).

Los autores dicen que esperan que el estudio no solo entusiasme a la gente, sino que también anime a donantes a invertir en proyectos de conservación o investigación que se centran en estos grupos que llevan mucho tiempo siendo ignorados.

“Es fenomenal tener ahora esta investigación objetiva a la que recurrir, para que cuando hablemos con posibles inversores, podamos explicar con seguridad por qué los mamíferos pequeños importan y ser capaces de mostrar evidencias de por qué es importante centrarse en ciertas regiones o especies”, dijo Kennerley. “La diversidad de los pequeños mamíferos es increíble, por lo que cuanta más gente consigamos entusiasmar, ¡mejor!”.