
El jueves 11, en Santa Cruz de la Sierra, se presentó el libro “Una joya resplandece en la selva americana” durante una gala cultural que incluyó música sacra y una reflexión sobre la historia de las misiones jesuíticas. La obra pone en primer plano el legado cultural y espiritual de la Chiquitanía.

El libro, fruto de un trabajo conjunto entre la Asociación Pro Arte y Cultura (APAC) y Embotelladoras Bolivianas Unidas S.A. (Embol), ofrece un recorrido visual y narrativo por la historia de las reducciones jesuíticas y la herencia artística, espiritual y musical que aún caracteriza a esta región del oriente boliviano. A través de fotografías, documentos históricos y relatos contextualizados, la publicación muestra cómo la identidad chiquitana se construyó en armonía entre tradiciones indígenas y la influencia jesuítica, conformando un patrimonio único que perdura hasta la actualidad.
Durante la presentación se desarrolló un conversatorio con los impulsores del proyecto, entre ellos León Cosmelli y Luis Herrera, responsables de la investigación, redacción y edición del libro. Los representantes de APAC destacaron que la obra invita a una comprensión más profunda del encuentro entre dos mundos que, lejos de borrar identidades, dio lugar a expresiones culturales que hoy son referentes en arquitectura, música y espiritualidad.

“La Chiquitanía está viva: sus templos respiran, su música sigue sonando y su identidad continúa transmitiéndose de generación en generación”, afirmó Percy Añez, presidente de APAC, al presentar la obra.

Desde Embol se remarcó el valor de promover iniciativas que ayuden a difundir este legado dentro y fuera del país, en el marco de acciones orientadas a fortalecer la cultura y el turismo. La empresa apoyó la impresión del libro, como parte de una visión institucional que —según destacó su gerente general, Herbert Vargas— busca contribuir al bienestar y empoderamiento de las comunidades que resguardan este patrimonio histórico.
El acto concluyó con un concierto de la Orquesta de Cuerdas Yaguarú, cuyos integrantes llegaron desde la provincia Guarayos para interpretar piezas de música sacra. Su presentación fue ampliamente ovacionada por los asistentes.









