Foto: Doly Leytón Arnez

Este municipio, situado a 278 kilómetros de la capital oriental, es la primera parada obligatoria para quienes viajan en tren hacia la ruta del Sudeste Chiquitano. La ciudad lleva el sobrenombre de Cuna de la Cruceñidad porque aquí se gestó la creación de Santa Cruz de la Sierra.

A tan solo cinco kilómetros del centro urbano se encuentran los vestigios arqueológicos de aquella urbe, fundada en 1561 por el capitán Ñuflo de Chávez. El recorrido es explicado por guías capacitados, quienes dan a detalle la información de las últimas excavaciones y los nuevos hallazgos.

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Monumento a Ñuflo de Cháves en el sitio arqueológico Santa Cruz la Vieja. Foto: Doly Leytón


Kilómetros más allá, hacia el sur, se encuentra el mirador de Ñuflo. Un sitio natural desde donde se puede divisar la ciudad chiquitana, rodeada del Bosque Seco Chiquitano, ecorregión característica de la zona.

Siguiendo el camino, se encuentra el Valle de la Luna, formaciones rocosas combinadas con la vegetación. Desde acá se ve de frente cómo se erige el cerro Turubó (que en español significa cerro solitario), guardián de los josesanos.

Foto: GAM San José de Chiquitos

Finalmente, en la cúspide encontramos el mirador de Leteí, lugar donde en ciertas épocas del año (octubre a febrero) se pueden avistar anidamientos de la paraba roja (Ara chloroptera).

Todo este recorrido se desarrolla dentro del área protegida Parque Nacional Histórico y Arqueológico Santa Cruz la Vieja, que cubre un área de 17.080 hectáreas. Por diferentes senderos se puede apreciar especies de flora y fauna de la ecorregión del Bosque Seco Chiquitano.

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UBICACIÓN: San José de Chiquitos está a 278 kilómetros al este de Santa Cruz de la Sierra (aproximadamente, seis horas de viaje). Se puede acceder por vía férrea o transporte público en buses. Ambos salen de la Terminal Bimodal de  Santa Cruz.

Personajes

Luis Felipe Pari, “Pitágoras”, es alguien a quien se debe conocer si se visita San José. De una charla exquisita, no solo ha convertido su casa en un taller abierto de artesanía en madera, sino que allí se puede probar un somó o bebida fría de maíz elaborado a leña.

A él le gusta compartir la historia de su niñez, cómo hizo de la cocina su medio de vida y cuánto ha cambiado en los últimos años, merced a su esfuerzo. Aunque ya heredó a sus hijas la venta del majao camba tradicional en su pequeño restaurante, no deja de explicar que así pudo mantener a su familia durante muchos años. Ahora, ya en su vivienda, que está frente al hospital municipal del pueblo, elabora máscaras de los abuelos chiquitanos, elemento que –se cree- se usaban como una forma de burla de los mayores hacia los jóvenes. Quienes lo visitan, pueden tomar el cincel y el martillo para vivir la experiencia.

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Para quienes prefieren volver a lo tradicional, también hay opciones con historias de por medio. Una de las mejores hacedoras del pan de arroz, Juanita Tomichá, forma parte de la ruta josesana para conocer desde la elaboración hasta la degustación con una taza de mate cocido, una bebida caliente que se realiza con ceniza del horno de barro.

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Conoce también estos sitios turísticos de San José de Chiquitos ⤵⤵

Conjunto Misional Jesuítico

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 Es uno de los monumentos arquitectónicos más antiguos del oriente boliviano. Su fachada fue construida en piedra y está compuesta por la Iglesia, la capilla mortuoria, el campanario y la bóveda.


Serranía de San José

A 650 metros de altura, se constituye en uno de los más importantes sistemas orográficos de Chiquitos, esta serranía presenta una sucesión de farallones perpendiculares con hermosas vistas panorámicas del pueblo, del cerro Turubó y de la extensa llanura.

Valle de la Luna

Está formado por rocas del período Precámbrico, con una topografía ondulante, allí se realiza la romería de la Virgen del Carmen y del Divino Niño.

Cerro Turubó

Desde la cima se aprecian hermosas vistas panorámicas hacia los cuatro puntos cardinales. Ideal para la escalada de montaña y observación de aves.

Balneario El Sutó

En las faldas de las serranías nace el arroyo El Sutó, cuyas aguas abastecen al balneario, a tres kilómetros de San José.