miércoles, noviembre 30, 2022
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Takanas y el reto de revalorizar sus tradiciones desde la ciudad

Dos hermanas de este pueblo indígena amazónico, que emigraron al área urbana, trabajan junto a su madre en la investigación y recuperación de su cultura mediante artesanías y tejidos, entre otros. Así crearon “Nativo”, una marca para dar a conocer su cultura.

En Ixiamas, La Paz, el segundo municipio más grande de Bolivia, habitan grupos del pueblo indígena Takana, una cultura pacífica dedicada a la recolección y la caza. De ese territorio, situado a 300 kilómetros de la sede de Gobierno, es la familia Ruiz, conformada por seis integrantes: Lucy Oliver (madre), Onofre Ruíz (padre) y sus hijos Rodrigo, Monika, Belén y Rashel, quienes tuvieron que emigrar a la ciudad para seguir estudios universitarios.

Así, Monika (31), comunicadora social, y Belén, diseñadora integral, crearon “Nativo”, una marca que busca incentivar la investigación, recuperación y revalorización de las tradiciones culturales de su pueblo con artesanías, tallados en madera y tejidos, entre otros. Para ello pidieron el apoyo de su madre.

La iniciativa surgió en la búsqueda de ayudar a los artesanos de su pueblo. Durante la pandemia las hermanas empezaron a gestar este proyecto y a principios de este mes se lanzó oficialmente a través de las redes sociales. Su madre, Lucy, es la encargada y principal impulsora, mientras que Belén desarrolló la marca y es la encargada de los productos y manejo de inventarios. Junto a Monika, se encargan de la parte comercial y atención al cliente en redes sociales.

Belén juntos a sus padres Onofre Ruíz y Lucy Olíver en su natal Ixiamas.

El objetivo es incentivar la investigación sobre las costumbres y las memorias de los “taitas” y “mamas” (personas ancianas) takana. También quieren que generaciones futuras no olviden sus saberes originarios provenientes de la Amazonia boliviana a través de historias de vida documentadas.

“Mi niñez ha sido muy feliz porque tuve el privilegio de vivir mi identidad cultural”, dice Monika. Su abuela, Adelaida, solía moler café, chocolate o maíz en batán; pelar arroz en tacú, cocinar comidas tradicionales en una habitación con techo de jatata (un tipo de palma) y su hornilla de barro a leña traída del chaco. La joven junto a sus hermanos aprendió todo lo que estuvo a su alcance sobre su identidad cultural, excepto la lengua takana debido a que sus abuelos y padres no les enseñaron.

Quizá en ese momento no lo vieron necesario -asegura Monika- pues en la escuela impartían clases en español. Llegado el momento, cada hermano migró para estudiar en la universidad. Gracias a la guía de un profesor, Rodrigo, el mayor, se marchó a Santa Cruz para ser ingeniero de sistemas. Le siguió Monika, a pesar de que le faltaban dos años para terminar secundaria.

Ella optó por la Comunicación Social y Belén se reunió después con sus dos hermanos mayores, y estudió Diseño Integral. Así los hermanos Ruíz experimentaron un cambio grande, pues mudarse de un pueblo tranquilo a la ciudad caótica y ruidosa, no fue nada fácil.

Lucy Oliver trabaja cada pieza a mano.

Aquello fue hace unos quince años, cuando no era tan común que los padres manden a sus hijos a estudiar a ciudades más grandes, porque implicaba mucho esfuerzo. Hoy en día, en Ixiamas existen carreras de Turismo y Veterinaria a nivel técnico.

“Gran parte de lo que soy ahora se lo debo a lo que tuve que pasar al separarme de mi familia y mi pueblo”, dice Monika, quien formó una familia en La Paz y ahora emprendió “Nativo” junto a Belén, quien radica en Santa Cruz. Mientras que Rodrigo se instaló en Cochabamba y la menor de todos es auxiliar de enfermería y vive en Ixiamas. A pesar de la distancia que los separa, todos ellos siguen muy unidos y comprometidos en revalorizar su cultura desde donde se encuentran.

Pero el proyecto de estas hermanas no es exclusivo, está abierto a profesionales ixiameños de diferentes disciplinas que deseen unirse con el mismo fin. “Estoy segura de que desde el campo en el que se desarrollan puede haber buenos aportes. Ya tenemos varios graduados en turismo, biología, educación y gastronomía para hacer grandes cosas en pro de nuestra cultura”, asegura Monika.

Esta bolsa ecoamigable en tela de tocuyo fue uno de sus primeros productos.

“Nativo” trabaja con tres artesanas de la comunidad Santa Fe y una tejedora de la comunidad Macahua. También lanzó su primer producto, una bolsa ecoamigable en tela de tocuyo, con ilustraciones inspiradas en elementos típicos de la región que ilustró Monika. El stock es de 60 unidades que fueron vendidas en Ixiamas y La Paz.

Pronto lanzarán productos que sean útiles, que lleven la esencia de la cultura takana, “sea que tenga semillas del lugar o diseños representativos, hechos por mujeres y hombres takana”.

Si vives en cualquier punto del país, puedes ver los productos disponibles o enterarte de cualquier novedad a través de la fan page oficial: https://www.facebook.com/nativoartesaniastacanas. Para ventas locales están en la avenida Bolívar, Ixiamas.

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