2023: incendios forestales arrasaron 251.706 hectáreas del área preamazónica

Respecto a 2022, hubo un incremento de 389% y se marcó un récord histórico de 23.927 focos de calor.

Un incendio forestal que afectó el Territorio Indígena Multiétnico, a mediados de noviembre. / Foto: ORE

Los incendios forestales en el área preamazónica de Bolivia alcanzaron en 2023 un récord histórico de 23.927 focos de calor, y arrasaron con 251.706 hectáreas de esa zona, situada entre los departamentos de La Paz y Beni, según una evaluación de la Fundación Tierra.

Estas cifras representan un incremento de 389 por ciento, comparado con 2022, en lo que a focos de calor respecta. Así lo indica un documento divulgado por la institución, que aborda el tema de la política pública y la urgencia de eliminar la producción de biocombustibles y el nuevo Plan de Uso de Suelos (PLUS) de Beni para reducir los incendios forestales.

A lo largo de la década 2013-2023, los focos de calor aumentaron «moderadamente». En concreto, entre 2013 y el año pasado, subieron de 2.691 a 4.889, con una tendencia anual de crecimiento del ocho por ciento.

«Sin embargo, en 2023 esta tendencia se disparó abruptamente al haberse producido un aumento inusual en el número de focos de calor. Hasta noviembre, se contabilizaron 23.927 focos de calor. El cambio fue cinco veces mayor (389%) respecto a 2022», detalla Tierra.

Dos factores de relevancia

La expansión de los incendios en la Amazonia es «multicausal», aunque se considera que «en los últimos años, dos factores tienen una mayor relevancia». El primero son los planes para producir biocombustibles en el norte de La Paz y, el segundo, el cambio del Plan de Uso de Suelo en el departamento de Beni (PLUS 2019).

El corredor preamazónico situado entre los departamentos de La Paz y Beni. / Foto: Fundación Tierra

En virtud de esos dos elementos, la institución recomendó la cancelación de los planes y programas de producción de oleíferas para elaborar biocombustibles en el norte paceño. Asimismo, sugiere la anulación del PLUS Beni, mediante la abrogación de la ley departamental 092/2019 que aprueba esa norma, y del Decreto Supremo 4334, que permite desmontes y quemas en tierras de producción forestal permanente, según la nueva clasificación del PLUS.

Fuegos que afectan a dos regiones

El corredor preamazónico La Paz-Beni bordea la cordillera Oriental, situada entre el norte paceño y el oeste beniano. «Se trata de una región que se caracteriza por la confluencia compleja de proyectos de expansión de la frontera agrícola, territorios indígenas, asentamientos antiguos de comunidades de colonización, nuevos asentamientos de comunidades campesinas e interculturales, además de ganadería a pequeña y mediana escala, entre otros», se lee en el trabajo.

Esa zona que comparten La Paz y Beni ocupa una superficie de casi dos millones de hectáreas en cuyo interior se sitúan seis municipios: Ixiamas, San Buenaventura, Rurrenabaque, Reyes, San Borja y Santa Rosa. El 60 por ciento de la superficie del área preamazónica pertenece al territorio beniano y el 40 por ciento a jurisdicción de La Paz.

En la región se identificaron cinco actores de convivencia y relación con ese espacio: comunidades indígenas, comunidades campesinas, comunidades interculturales, empresas privadas y el Estado.