La hacienda de Mondragón en Potosí

Así recibieron a los primeros visitantes en Mondragón. Foto: Doly Leytón Arnez
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Cuentan que cuando los españoles llegaron a Potosí para explotar el Cerro Rico, buscaron lugares cercanos o más bajos para albergar a sus familias. Por eso existen varias haciendas en los alrededores, cuyo clima es templado, ya que están en cabeceras de valles.

Una de ellas es Mondragón, que fue construida en la primera mitad del siglo XVII. Situada a 25 kilómetros de la capital potosina, fue una de las más ricas y productivas de la zona, pero también cuna de la leyenda ‘El Santo Cristo de Bronce’.

Según se dice, Magdalena Téllez, la tercera dueña, loca de odio, torturó y victimó a su esposo, don Pedro de Arrechúa clavándole alfileres en el cuerpo. Hoy esta estructura que fue remodelada por los comunarios, que son los actuales propietarios, luce el esplendor de ese entonces: habitaciones que rodean un patio y una iglesia. Se puede pasar la noche en este sitio, aunque el reto es hacerlo en el lugar donde se encontró el cuerpo del infortunado.

En unos meses, se pretende que este lugar sea parte de una ruta turística por el Distrito 13, en la que los lugareños no solo hablen de la época en que sus antepasados fueron esclavizados por sus patrones, sino que conozcan la riqueza culinaria, que se mantiene intacta. Acá se produce maíz, papa, haba, trigo, quinua, por lo que la variedad de alimentos que se preparan no solo es exquisita, sino rica en nutrientes.

Un grupo de actores y actrices de teatro revivió la historia que se vivió en la hacienda. Foto: rocío Lloret

Benigno Ramírez Ríos, curaca de Mondragón, explica que fueron a capacitarse, por lo que hasta fin de año prevén empezar a trabajar. “Hay alojamiento (en la hacienda) y queremos ofrecer kokawi (bufet de comidas típicas quechuas) a los visitantes”, afirma.

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