martes, mayo 28, 2024

Romeo y sus amigas invitan a conmemorar el Día Mundial de las Ranas Acuáticas

Este ejemplar, de la especie Telmatobius yuracare, es un símbolo de la supervivencia. Gracias a su historia, que dio la vuelta al mundo, se empezó a llamar la atención sobre la urgente necesidad de conservar ranas acuáticas que habitan zonas altoandinas como el Lago Titicaca. Por ello cada 1 de abril se hace un llamado a trabajar en esa misión, desde diferentes ámbitos.

Allá por 2019, la historia de Romeo, una rana acuática boliviana del género Telmatobius (Telmatobius yuracare), dio la vuelta al mundo. En una inusual campaña, científicos nacionales llamaron la atención de propios y extraños con la búsqueda de Julieta, una pareja para el singular anfibio. Más allá del romance, en realidad era un pedido de auxilio para salvar a la especie, ya que se creía que era el último ejemplar existente. Se requería fondos para realizar expediciones en busca de individuos de la rana acuática de Sehuencas, uno de los cuales podía reproducirse con Romeo.

Así se encontró una Julieta y aunque hasta ahora no hay novedades reproductivas, esta rana se ha convertido en un símbolo de supervivencia. Por ello y otras causas, desde hace tres años cada 1 de abril se conmemora el Día Mundial de las Ranas Acuáticas, un llamado a la acción para trabajar en la conservación de estas especies.

En esta gestión, el Centro K’ayra y el Museo de Historia Natural de Alcide d’Orbigny de Cochabamba tienen un programa especial dedicado a la familia. Las actividades empezarán a las 15:00, en instalaciones del museo   y terminarán a las 19:00. El ingreso será libre, con el fin de que más personas puedan conocer no solo a Romeo, sino a sus amigas de otras cuatro especies, como: Telmatobius culeus (rana gigante del Titicaca), Telmatobius hintoni (ranita de los valles o de las torrenteras), Telmatobius gigas y Telmatobius simonsi.

María José Borda, encargada del Programa cría en cautiverio, explicó que durante toda la tarde se proyectará videos de registros de estos anfibios en su hábitat natural. Asimismo, habrá concursos infantiles, un cuentacuentos con un elenco de artes escénicas, que contará muchas cosas sobre estas ranas y su situación actual en el país. No faltará la música y souvenirs o recuerdos.

¿Por qué debe preocuparnos?

Los niños aprenderán jugando acerca de la importancia de las ranas acuáticas.

Si bien se trata de una jornada lúdica y de entretenimiento, en el fondo urge un llamado a la consciencia sobre el género Telmatobius, uno de los más amenazados en la región.

“En Bolivia, de las 14 especies que tenemos, todas están en algún grado de amenaza”, advierte la bióloga Borda. Y las amenazas no solo están relacionadas a la contaminación del lago Titicaca, por ejemplo, sino también a la pérdida de su hábitat, lo cual pone en riesgo a muchas otras especies, porque los anfibios son bioindicadoras de la calidad y bienestar del medioambiente. Eso significa que estos animales permiten medir el índice de contaminación de un lugar.

“Las características de las ranas del Lago Titicaca, los pliegues en la piel, su semejanza con grandes piedras, son un reflejo de cómo lograron adaptarse en el lago navegable más alto del mundo. Para mí Telmatobius culeus, es sumamente empoderadora. Refleja el poder de sobrevivencia”, asegura Borda.

Un trabajo conjunto

Para la experta, conocer el impacto que tenemos como seres humanos en la conservación de estos anfibios, es vital para cuidarlas. Ello conlleva un trabajo con las comunidades que viven en los alrededores del lago, por ejemplo, ya que no se trata de prohibir, sino encontrar soluciones en conjunto.

“Un programa de cría en cautiverio es un camino o un medio para lograr el éxito de reintroducción (de la especie en su hábitat). Se trata de dar las condiciones a los individuos y las especies para pensar en un futuro exitoso en vida silvestre”, explica.

Quizá por ello, Romeo actualmente está en un sitio privilegiado, a la espera de poder tener descendencia que pueda volver a su hábitat natural. Hace poco se inauguró un contenedor específico para su especie, continúa con Julieta y se espera que este año se genere mayor información científica sobre la rana de Sehuencas.

“Puedo decir que este año se va a tener noticias (de Romeo): Mientras tanto, él manda saludos a sus fans y agradece haber abierto las puertas al mundo para los anfibios altoandinos”.

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