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La Región/ Fotos: Yuvinka Gareca

Cuando los habitantes de Santiago de Chiquitos, la única comunidad que está dentro de un área protegida en Santa Cruz, emprendieron el reto de salvar un hospital abandonado para enfrentar la pandemia por Covid19; no imaginaron que avanzarían tan pronto. Hoy, a dos meses de aquel reto, necesitan un impulso más para terminar la obra que comprende tres fases: reparación de la sala de entrada, los módulos y otros espacios como sala de estar y cocina, entre otros.

La primera etapa fue concluida con éxito. La segunda se sorteó entre los cinco barrios del pueblo, de manera que cada uno (dos pequeños en uno de los casos), tenga a su cargo un espacio. En este momento, el cuarto módulo –correspondiente al barrio Santa Rosa- es el que todavía falta, porque es el más dañado y se requiere material de calidad para su reconstrucción.

Yuvinka Gareca, vecina de Santiago, explicó a La Región que se acabaron las donaciones y se necesita comprar puertas. Cada una tiene un costo de Bs 600, por lo que se busca reimpulsar la campaña de solidaridad.

Luego de esto se paralizará nuevamente la obra hasta conseguir fondos para la tercera fase, que implica una sala de estar, cocina y habitaciones que se cree eran para los médicos.

Este es el último pabellón de esta fase, que lleva el nombre de los vecinos del barrio que trabajan en él: Santa Rosa.

El hospital de Santiago de Chiquitos, en la Reserva Municipal de Vida Silvestre Tucabaca (Roboré), estuvo en total abandono durante décadas. Ahora que se desató la pandemia por Covid-19, entre las medidas de prevención que tomaron los lugareños está salvarlo para atender a sus pacientes infectados.

Por una placa que se alcanza a ver, se estima que se construyó en la década de los 70 durante el gobierno de Hugo Banzer Suárez, pero por motivos que se desconocen quedó en el olvido. “Realmente es una construcción muy interesante, parece que fue diseñado como un lugar donde el paciente puede relajarse, porque tiene una sala de estar amplia, una especie de sala de juegos. Todo eso rodeado de naturaleza, ayuda a una persona a recuperarse más rápido”, comentó Gareca.

Hasta el momento en esta comunidad de Roboré se reportaron dos casos de coronavirus y continúa encapsulada, por lo menos, por ahora.


Mira el avance en la construcción

Para apoyar esta causa emprendida por los propios vecinos de Santiago, puede contactar al 70811914 o entrar al Facebook de Alas Chiquitanas. Todo aporte, sea en efectivo o en material de construcción, será bienvenido. 

Videos: Yuvinka Gareca

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Cómo la comunidad de un área protegida salva un hospital abandonado para enfrentar a Covid19


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