
Doly Leytón Arnez
Periodista | La Región Salvaje
Rara vez se deja ver, porque vive oculto entre la vegetación densa que crece bajo los grandes árboles del bosque (sotobosque). Evita a las personas y son escasas las fotografías de esta especie obtenidas en estado silvestre.
El reciente registro de dos individuos en la Reserva Aquicuana, situada cerca de Riberalta, Beni, en el norte de Bolivia, aproximadamente a 650 kilómetros de La Paz; no solo documenta por primera vez la presencia de la especie en el municipio, sino que demuestra cómo una observación casual puede convertirse en un valioso aporte para la ciencia y la conservación.
Eso fue lo que ocurrió la mañana del 9 de julio de este año, en la Reserva Aquicuana, a unos 25 kilómetros de Riberalta, cuando la antropóloga Robyn Yzelman, estudiante de doctorado que desarrolla investigaciones en la Amazonia boliviana, se encontró inesperadamente con dos pequeños mamíferos que jamás había visto. “Parecían una mezcla entre un cerdito, un osito y un perrito”, cuenta a La Región.

Los animales corrieron directamente hacia ella sin advertir inicialmente su presencia. Cuando estuvieron a pocos metros, se percataron del encuentro, retrocedieron brevemente, ingresaron nuevamente al bosque para rodearla y continuaron su camino evitando cruzarse de frente con la investigadora.
En ese momento Robyn desconocía que acababa de fotografiar una de las especies más difíciles de observar en Sudamérica.
Tras el encuentro, consultó a pobladores de una comunidad cercana, pero nadie pudo identificar con certeza al extraño animal. Acostumbrada a trabajar principalmente con aves y no con mamíferos, decidió revisar la Guía Fotográfica de Vertebrados del municipio de Riberalta.
Allí encontró finalmente la respuesta: se trataba del perrito de monte (Speothos venaticus). “No tenía idea de que mis fotos tuvieran importancia científica”, reconoce.
Posteriormente subió las imágenes a iNaturalist, una plataforma internacional de ciencia ciudadana donde personas de todo el mundo registran observaciones de flora y fauna que luego son verificadas por especialistas. Hasta ese momento, apenas existían alrededor de 50 observaciones de la especie en esa plataforma a nivel mundial, una cifra que refleja lo excepcional que resulta fotografiarla y que constituye la primera evidencia fotográfica documentada para el municipio de Riberalta.
Mucho más que una fotografía
Para el biólogo Vincent Vos, investigador de la Instituto de Investigaciones Forestales de la Amazonía de la Universidad Autónoma del Beni José Ballivián (UABJB-IIFA) , el registro demuestra el enorme valor que puede tener una observación realizada por cualquier ciudadano. “Seguramente muchos campesinos o cazadores lo han podido ver, pero nadie había hecho una foto, un documento oficial. En este caso, Robyn lo subió a Naturalist a través de ciencia ciudadana. Incluso cuando vemos el Libro Rojo de Vertebrados de Bolivia, ellos confirman solo unos diez registros oficiales en todo el país”, explica Vos.
El especialista remarca que cada nuevo avistamiento verificado ayuda a comprender dónde sobrevive realmente la especie, qué hábitats utiliza y cuáles deben ser las prioridades para su conservación.
Un guardián silencioso del bosque

El perrito de monte (Speothos venaticus), también conocido en la región como zorro vinagre, es el único representante vivo de su género (género monotípico). Se trata de uno de los cánidos más pequeños de Sudamérica, adaptado con patas cortas con membranas interdigitales parciales que le dan habilidad para nadar, y orejas pequeñas adaptadas a la vegetación densa.
Según el Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia, habita principalmente en tierras bajas (por debajo de los 1.000 msnm), prefiriendo los bosques húmedos, sabanas húmedas y bosques de galería cerca del agua. Es un animal de hábitos terrestres y actividad diurna que vive y caza en grupos familiares de tres a diez individuos. Pese a esto, en el país se reconoce que sus registros son «sumamente ocasionales», lo que resalta la baja densidad de sus poblaciones y lo poco que aún se conoce sobre su ecología local.
De acuerdo con el biólogo Vincent Vos, la supervivencia de esta especie depende directamente de ecosistemas bien conservados donde todavía existan poblaciones abundantes de sus presas naturales, como jochis y otros pequeños mamíferos.
Por esta razón, advierte que la pérdida acelerada de bosques debido a la deforestación, los incendios forestales y la fragmentación del hábitat representan sus mayores amenazas en la región.
A pesar de su bajo perfil, Vos destaca que este carnívoro cumple una función esencial en el ecosistema amazónico: al cazar preferentemente a individuos enfermos o debilitados, actúa como un regulador natural que mantiene sanas a las poblaciones de sus presas y previene la aparición de plagas o desequilibrios ecológicos. Es por ello que la literatura científica y los especialistas lo consideran una especie indicadora del estado de salud de los bosques.
📷 Detalles del avistamiento
📅 Fecha
9 de julio de 2026.
🕘 Hora
Aproximadamente a las 09:00.
📍 Lugar
Reserva Aquicuana, municipio de Riberalta, departamento del Beni.
👩 Observadora
Robyn Yzelman, estudiante de doctorado en Antropología.
🐾 Individuos registrados
Dos ejemplares de Speothos venaticus.
👀 Comportamiento observado
Los animales avanzaron por el sendero sin advertir inicialmente la presencia de la investigadora. Al detectarla, regresaron brevemente al bosque, rodearon el lugar evitando cruzarse directamente con ella y continuaron su recorrido.
🌿 Valor científico
Primera evidencia fotográfica documentada del perrito de monte para el municipio de Riberalta e incorporación del registro a la plataforma internacional iNaturalist, fortaleciendo el conocimiento sobre la distribución de esta especie mediante ciencia ciudadana.










