Sembrar, tejer, bailar, así es el ayllu quechua que conserva una cultura ancestral

Ch’qui Mayu está a 30 kilómetros de Aiquile, en Cochabamba. Sus habitantes se dedican a la agricultura y al tejido de sus prendas de vestir. También construyen sus instrumentos musicales, con los que se alegran en días de fiesta. Conservan el quechua como idioma principal y ahora decidieron abrir sus puertas para mostrar cómo se vive en una comunidad indígena tradicional.

Las mujeres tejen con destreza las prendas que se lucirán en las festividades. Foto: Doly Leytón Arnez
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Rocío Lloret Céspedes

Ellos lo hacen todo. Trasquilan la lana de las ovejas y la convierten en delgados hilos blancos. Tiñen las hebras en ollas con polvos de anilina y limón, para finalmente tesarlas en soportes, donde van tejiendo frazadas y prendas de vestir, ayudados por un hueso de llama. Si se trata del pantalón de un hombre soltero, los bordados serán llamativos: doce colores vivos, que sobresalen ante todo. Si, en cambio, el dueño será un anciano, las aplicaciones serán más distantes y sobrias. Así los habitantes de Ch’aquí Mayu, que significa Río Seco, se encargan de elaborar su ropa, aquella que estrenarán en fiestas especiales.

Cada prenda es confeccionada con mucho detalle. Foto: Rocío LLoret Céspedes

Este ayllu quechua es parte de las tres comunidades de la Subcentral Ch’aquí Mayu. Está a 30 kilómetros de Aiquile, Cochabamba, en el corazón de Bolivia. Junto a otros siete, de similares características, han logrado vencer al tiempo y preservar sus costumbres y tradiciones milenarias. Por eso ahora, decidieron abrir sus puertas para que los visitantes conozcan su forma de vida.

Se trata de tres pequeñas poblaciones con casas de adobe y ventanas pequeñas, que en total acogen a 1.800 habitantes: Ch’aquí Mayu, Ch’aquí Mayu Grande y Ch’aju. Impulsada por las autoridades municipales, la primera busca que el turismo comunitario le permita generar ingresos, de manera que los jóvenes no tengan que migrar, y así continúen con este legado.

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Ciclos de vida

Madres y abuelas transmiten los saberes a las nuevas generaciones. Foto: Doly Leytón Arnez

Ajenos a lo que sucede en la vida moderna, entre junio y octubre, hombres y mujeres se dedican a confeccionar las prendas de vestir que estrenarán en la fiesta de Todos Santos. Para entonces, se supone que la cosecha ya fue almacenada, de manera que en su mesa no falten alimentos elaborados en base a quinua, papalisa, oca, papa, arveja, trigo y algo de carne de cordero o llama.

Eso, lucir ropa nueva en determinadas fechas, es para los comunarios algo importante. Así como trabajan en el cultivo de la tierra, entienden que la fiesta es una forma de pago. El presidente del Concejo de Aiquile y representante de esta zona, René Ortuño Mamani, dice que cuando eso sucede, acá no se necesita amplificación para celebrar.

Cada comunidad tiene tres grupos musicales que la representan y quienes se encargan de fabricar sus instrumentos –principalmente charango y quenas- para animar los agasajos.

Los comunarios reciben a sus visitantes con música autóctona. Click aquí para escuchar su tonada. 

De la chicha se encargan las mujeres, quienes la elaboran con maíz propio. Antiguamente –cuenta el dirigente Nicéforo Rodríguez- se usaba una batea especial.

Así en festividades como Santiago, San Juan, Todos Santos y Carnaval, entre otras, la gente se alegra al ritmo de melodías suaves, que les permiten zapatear al compás que marca el bombo.

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De Aiquile para el mundo

Conocer de cerca el trabajo de las tejedoras es parte del recorrido por Ch’aquí Mayu. Foto: Rocío LLoret Céspedes

Hace algunos meses, los máximos dirigentes de la comunidad –el secretario general y un representante- en coordinación con la Alcaldía de Aiquile, decidieron mostrar todo esto a los turistas.

La idea es que los visitantes puedan pasar un día en Ch’aquí Mayu, conocer sus tejidos, compartir un aphtapi o bufete criollo, escuchar su música, bailar y, por qué no, comprar alguna prenda de vestir o frazada que se elaboran en la comunidad.

La primera experiencia se realizó el último fin de semana de agosto, con la presencia de operadores de turismo de Sucre, dada la cercanía para llegar con facilidad.

Más de 10 platillos diferentes forman parte de la muestra gastronómica del tour.

Marianela Cuéllar, de la agencia Real Audiencia Travel, ve con buenos ojos la iniciativa, ya que sería una gran apuesta incluir este destino en los paquetes que suelen pedir los turistas extranjeros.

Para Franz Navia, del Gobierno Municipal de Aiquile, este proyecto que se empezó a trabajar hace algunos meses, es una gran oportunidad para los comunarios, ya que no solo les permitirá darse a conocer, sino que puede ser aprovechado para vender sus textiles, por ejemplo.

Bajo esa perspectiva, se pretende apoyar a la gente hasta lograr la autosostenibilidad y la capacitación para recibir a los turistas.

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Publicidad Si viajas a Aiquile hospédate en el corazón de la ciudad. Hostal Plaza Aiquile está ubicado en la Plaza 20 de Diciembre (acera sud) Contactos: 4-4343751 – 74332622– 74317271 (Haz clic en la imagen para enviar WhatsApp)

Riqueza productiva

Más allá de la tradición, esta zona de Aiquile ofrece una riqueza productiva muy importante. Ortuño cuenta que se da muy bien la cebolla, la arveja, la quinua, la papa y otros tubérculos, así como la chirimoya, y la palta de la región.

Aunque hubo años de sequía, que obligaron a mucha gente a emigrar en busca de días mejores, en las últimas gestiones la cosecha fue buena. Además, siempre que hay una fiesta, todos los habitantes tienen la obligación de volver para conservar sus costumbres.

Las personas más ancianas aseguran que a partir de este año se empezó a impartir la educación secundaria, lo cual abre aún más posibilidades para que los jóvenes se queden en su tierra. También tienen un centro de salud, lo cual ha mejorado su calidad de vida.

Los comunarios aún construyen sus propias herramientas agrícolas. Foto: Doly Leytón Arnez.

Con todo ello, trabajar, tejer y celebrar, parece ser una forma de vida saludable, que ahora se quiere mostrar a gente que busca en el área rural un escape al caos, el estrés y el ritmo de vida acelerado.

Ubicación de Aiquile


Haz click en la imagen para conocer detalles de este tour.

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