El borochi, el más grande de los cánidos sudamericanos

Es solitario y monógamo, comparte su territorio únicamente con su pareja y sus crías.

El borochi es un mamífero que pertenece a los cánidos, familia que incluye a los perros, zorros y lobos. En Bolivia es conocido como “borochi”; en otros países donde habita tiene diferentes nombres: en Uruguay es conocido como “lobo colorado”, en la Argentina y Brasil lo llaman “aguara guazú”, que proviene del guaraní “uará guazú” y significa “zorro grande”. También se lo conoce como “lobo de crin”, por el pelo largo y negro que nace de su cuello, muy parecido al de los caballos.

En esta publicación te contamos todo acerca de este singular mamífero se encuentra en Riesgo de extinción.

Descripción del Borochi

La cabeza


Su cabeza es alargada y pequeña en relación al tamaño del cuerpo, Con un largo hocico que termina en Una punta negra; llaman la atención sus grandes orejas, que le dan la apariencia de un “zorro grande” y que, además le sirven para localizar los sonidos, y bajar la temperatura de su cuerpo.
Alrededor del cuello tiene el pelaje largo, a modo de collar, distintivo que lo hace parecer más grande de lo que realmente es.
Las pupilas de sus ojos son circulares, a diferencia de otros zorros quelas tienen de forma elíptica vertical.

Las patas y la cola

Sus patas son bastante largas y están adaptadas para caminar en la hierba alta. La parte posterior del cuerpo del borochi es más baja que la parte anterior pues sus patastraseras son más cortas que las delanteras, y por eso se ve más erguido y de aspecto muy elegante.
Al caminar mueve sus extremidades de un mismo lado, es decir que el borochi camina primero con las patas derechas (delantera y trasera) al mismo tiempo y luego da el siguiente paso con las patas izquierdas (delantera y trasera), esta característica le permite ahorrar energía y recorrer grandes distancias, dejando huellas muy distintivas.
Tiene fuertes uñas que le sirven para enterrar sus alimentos que, después de un tiempo, acostumbra buscar y desenterrar para comerlos.
Su cola mide unos 45 cm de largo, comienza con un color rojizo en la raíz del rabo y termina.

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Cuerpo

El borochi tiene un cuerpo delgado con pelaje abundante, largo y tupido. Mide algo más de 1 m de altura (del suelo al lomo) y hasta 1,25 m de largo. Pesa entre 20 y 34 kg y el macho es más grande que la hembra.
Las patas y parte de la espalda son negras; la cola, la garganta y el interior de las orejas son de color blanco, el resto del cuerpo es de color marrón-anaranjado a rojizo. sobre el lomo se distingue una crin que termina casi en su frente y que tiene un color más oscuro que el resto del pelaje.

Su reproducción y ciclo vital

Su reproducción y ciclo vital Al alcanzar 1 año de edad el borochi se encuentra sexualmente maduro, a partir de entonces podrá formar pareja. Es monógamo, porque vive con la misma pareja durante un largo tiempo.
Cuando comienza el otoño la hembra está dispuesta para aparearse. Al cabo de dos meses de gestación da a luz dos o tres cachorros. Las crías nacen ciegas, desprovistas de pelos y pesan aproximadamente 400 grs.
A partir de los tres meses de vida, los cachorros adquieren un pelaje suave de color gris ceniza muy oscuro, que los ayuda a camuflarse entre la vegetación. Pasado un tiempo, su pelo toma la coloración característica de la especie.
La madre borochi regurgita comida en la boca de los cachorros para alimentarlos. Cuando los jóvenes borochi cumplen el primer año de vida dejan el hogar y se desplazan solos por el territorio, hasta encontrar su propia pareja.

La alimentación del Borochi


El borochi es omnívoro, ya que se alimenta tanto de animales como de plantas. Obtiene la mayor parte de sus fuentes calóricas de los frutos silvestres, semillas, pastos y raíces tiernas.
Es un buen cazador, acecha animales pequeños como roedores, conejos y aves, come huevos y reptiles (lagartos y ranas), crustáceos, insectos, peces y moluscos. En ocasiones sale a la caza de ciervos pequeños.
Aunque puede desarrollar buena velocidad, normalmente no persiguen a sus presas, de ser necesario se alimenta de carroña. Sus molares están bien desarrollados y sus incisivos superiores son relativamente débiles.
Para tener una buena digestión el borochi necesita comer mucha fibra, como pasto, plumas de aves y escamas de peces.
El borochi suele padecer de una enfermedad en los riñones que puede llegar a ser mortal, pero que se cura naturalmente alimentándose de un fruto llamado “tomate de las pampas”.

Su rol ecológico


Cumple un rol muy importante en la distribución de semillas de plantas menores y árboles que crecen en las sabanas. Ha desarrollado una relación muy particular con los montículos de tierra donde se desarrollan las termitas, y prefieren hacer sus necesidades en estos lugares, facilitando así la regeneración de las semillas.
Dada la variedad de animales pequeños que entran en su dieta, el borochi cumple una
importante función regulando la población de roedores silvestres.
Además de su sobrentendido valor como especie boliviana, el borochi es una especie fundamental para el mantenimiento del paisaje y la dinámica de las sabanas.

Fuente: WWF