Lak’a Uta: descubre el sendero ecológico en el primer huerto urbano de La Paz y aprende sobre seguridad alimentaria

La bioruta presenta 10 espacios en los que podrás saber más sobre agricultura urbana, los beneficios de las plantas medicinales, la elaboración de abono a partir de residuos orgánicos, la cosecha de agua y el control de plagas en los huertos, entre otros.

Se realizarán visitas guiadas gratuitas en la Bio ruta Lak’a Uta durante las dos primeras semanas de abril. / Foto: Erika Segales

Con una década cultivando alimentos en el tradicional barrioCotahuma de La Paz, el Huerto Orgánico Lak’a Uta (HOLU) y la Fundación Alternativas lanzan un sendero ecológico de aprendizaje vivencial, que busca inspirar la creación de más espacios verdes y saludables.

“La idea es motivar a las personas para que repliquen más huertos. Que se animen a adoptar espacios municipales, o a replicar lo que aprenden en sus departamentos o sus casas. Producir alimentos, flores y plantas medicinales”, dice Mariela Rivera, responsable de Agricultura Urbana de la Fundación Alternativas.

Durante las dos primeras semanas de abril la BiorutaLak’a Uta ofrecerá recorridos gratuitos los martes, viernes y sábados, de 10.00 a 12.30; luego los recorridos guiados tendrán un costo simbólico de Bs 5 por persona para escuelas públicas y Bs 10 por persona para grupos integrados por 10 personas como mínimo.  Los interesados pueden contactarse al 72558527.

En un mundo cada vez más lleno de ladrillos y concreto, este sendero representa un hito importante en el compromiso con la sostenibilidad y la conexión con la naturaleza. La población puede  conocer cada una de las estaciones antes de su visita en este sitio web: https://bioruta.alternativascc.org/

Siembra confianza con plantas medicinales

En el sendero, los visitantes pueden observar el huerto de plantas medicinales “Jakawi”, un lugar que alberga más de una veintena de especies, desde la clásica manzanilla hasta la exótica borraja.

En el Holu se tienen tres formas de producción de plantas. /Foto: Erika Segales

“Las plantas medicinales no se mueren, son tan resistentes que es lo primero que yo recomiendo cuando alguien quiere empezar a cultivar. Tienes una planta aromática a la mano y medicinal”, indica Rivera.

En este espacio también se promociona una guía herbolaria para conocer las plantas medicinales del huerto, su uso y forma de preparación, además de un recetario básico para hacer oleatos y tintura madre.

El refugio de los anfibios

El sapo espinoso andino (Rhinellaspinulosa) y la rana cuatro ojos (Pleurodemacinereum) son dos especies que conocerás en la laguna artificial de la bioruta. Estos anfibios controladores de plagas son nativos del lugar y han encontrado en un espacio para llegar a la vida adulta en un pequeño estanque de concreto.

Rana cuatro ojos / Foto: Claudio L. Daza, Alternativas

Transformando desechos en abono

En la Bio ruta también se podrá explorar los fascinantes mundos del compostaje y lombricompostaje. Los visitantes descubrirán cómo pueden reducir la generación de basura de sus casas hasta en un 70% convirtiendo los desechos en abono orgánico.

“Algo maravilloso aquí es que todas nuestras familias han aprendido que si traen sus residuos luego van a recibir abono y eso es genial, porque no solamente son los residuos de las 40 familias que están sino que le dicen a su vecino o sus familiares y es una forma de involucrarse con el medioambiente”, menciona Rivera.

Una demostración papara hacer abono orgánico. / Foto: Alternativas

Cosecha de agua y tres formas de producir cultivos

La cosecha de agua de lluvia y su uso eficiente es otro punto de aprendizaje. Aquíhay un tanque hecho con ladrillos ecológicos que almacena 2500 litros de agua.

Además se puede apreciar tres sistemas de cultivo: uno con carpa solar, para producir alimentos de climas más cálidos; otro con carpa semisombra que ayuda a proteger los cultivos de los rayos ultra violeta, y el cultivo que es sin carpa.

En el Huerto orgánico se tiene una diversidad de hortalizas y flores. / Foto: Erika Segales

Treking por las parcelas de 40 familias

Como el punto final de la Bio ruta Lak’a uta los visitantes realizan un recorrido conociendo las parcelas de las 40 familias que cultivan en el huerto orgánico, observan los resultados y conocen un poco más de sus historias y experiencias con los cultivos urbanos.

Por ejemplo, Víctor Siles conoció al Holu por primera vez cuando era universitario, en 2018, él encontró en este espacio la oportunidad de desafiar los prejuicios y demostrar la fertilidad de la tierra sembrando incluso plantas de climas cálidos.

“Yo inicie esto del proyecto a través de una visita de la universidad, vinimos con un curso completo del primer semestre de Biología para hablar de tema de la agricultura urbana, estaba en el plan de mi carrera. Me sorprendí que había aquí esto, antes era vacío, peligroso, nadie lo usaba, la alcaldía lo había descuidado”, recuerda.

Víctor Siles un joven biólogo que lleva cinco años en el huerto orgánico. / Foto: Erika Segales

Cuando empezó, lo hizo junto a cuatro miembros de su familia, luego se unieron otros cuatro y ahora su huerto es un paraíso en el cual crecen: uvas, melón, chirimoya, higo, durazno, granadilla, manzana, cítricos, tumbo e incluso pitahaya.

También tiene habas, tomates, zapallo, boldo, hierba buena y plantines para reforestar como molle y jacaranda, entre otros.

De igual manera, Rigoberto Angles es un adulto mayor que lleva tres años en el huerto urbano. Conoció este lugar por medio de un amigo que de casualidad lo vio y le pidió que lo acompañe.

“Un día me dice ¿Rigo no quieres ir al huerto? y vine, y quise tener desde ese momento un espacio. Hice trabajos voluntarios para ser aspirante al huerto, luego otro compañero me dijo hay un huerto libre y fui donde la directora y le dije ese ‘es mi huerto por favor’”, relata.

Don Rigo muestra orgulloso una papa gigante que logró cultivar, y comenta que su secreto es respetar la tierra y amar a sus plantitas.

Rigoberto Angles lleva tres años en el huerto urbano. / Foto Erika Segales

“Cuando quiero plantar un plantín, me llevo la plantita y le digo ‘te voy a plantar en una tierra abonada, no te va a faltar agüita, todo depende de ti, así que ese es el trato’”, dice.

En su huerto tiene haba, arveja, oca, papa, isaño, cebollín, flores como geranios, rosas, cartucho, y otras plantas más.

Holu 10 años de un oasis que resiste en La Paz

El Huerto Orgánico Lak’a Uta cumple este 2024 una década de trabajo a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar. Desde su creación, en 2014, se ha convertido en un “aula abierta” que ha capacitado a más de 20.000 personas sobre agricultura urbana, alimentación saludable y la recuperación de la conexión con la Madre Tierra.

“La altura 3.600 msnm y el clima que tenemos hace creer a las personas que no puedes plantar nada, dicen que en La Paz no crecen las plantas por el frio y eso es mentira. Tenemos tanta diversidad de plantas, flores, hortalizas, frutales que puedes cultivar, pero las personas ya no construyen sus casas pensando en espacios verdes, las construyen pensando en cubrir todos los espacios porque creen que aquí no da nada y toda La Paz está llena de edificios gigantes. Les mostramos que pueden aprovechar sus terrazas, sus balcones y hasta las paredes para poner plantitas”, asegura Rivera.

El Chit’i huerto es uno de los espacios que integra la Bio Ruta / Foto: Alternativas

Este espacio estuvo abandonado por aproximadamente 30 años, hoy se produce más de 30 variedades de hortalizas de fruto, de hoja, de raíz, sin uso de carpa solar; y se tiene más 20 tipos de plantas medicinales.

En cuanto a fauna se ha identificado 34 especies de aves, entre las cuales se encuentra el picaflor cometa, declarado patrimonio natural del municipio de La Paz en 2017. Asimismo, se tiene las dos especies nativas de anfibios y tres tipos de abejas en un pequeño apiario para producir miel.