Achaca es la comunidad más grande de las 23 que tiene el municipio de Tiahuanacu, en La Paz. Habitada por 600 familias, en el último tiempo decidió ampliar su apuesta económica y abarcar el turismo comunitario como alternativa para hacer frente a la crisis climática, que consideran se avecina por falta de lluvias. A la vez, lo ven como un medio para conservar su riqueza arqueológica.
Richard Paty Churra, representante del “Comité Impulsor de Turismo Comunitario”, contó a La Región que la reducción de las lluvias en los últimos años ha ocasionado la falta de pasto natural que sirve de alimento para el ganado. Esta situación incide directamente en la economía de las familias puesto que sus principales actividades son agrícolas, ganaderas y de producción de leche. “No queremos que las familias emigren por este problema del clima. Por eso pensamos que hay que aprovechar el turismo”, dijo.
En la cima del cerro Kenachata, considerado sagrado para la comunidad, Pati explicó que uno de los atractivos más anhelados para este proyecto es la construcción de un gran monumento de la chakana, cruz andina, que se levantaría en ese centro ceremonial. Este sitio no solo albergará al símbolo andino sino que también servirá como sitio de descanso y mirador natural para los visitantes, quienes podrán disfrutar del paisaje altiplánico: desde la cordillera de los Andes hasta el lago Titicaca, montañas emblemáticas como el Illimani y las comunidades circundantes.
Una ruta turística por los paisajes andinos
Si logra conseguir financiamiento, Achaca también pretende construir un hotel en una hacienda de la época colonial republicana, ubicada a un par de kilómetros del cerro sagrado, y que actualmente está abandonada. Los lugareños consideran que tiene gran potencial por su riqueza histórica. Pero además existen zonas arqueológicas donde se ha descubierto diversas piezas que se exhibirían en un museo comunitario.
En sus planes está también instalar un albergue turístico en lo que fue la escuelita de la comunidad. Para garantizar una experiencia cómoda y segura para los turistas, el dirigente afirma que cuentan con servicios higiénicos y de salud. “Vamos a tocar las puertas del municipio y organizaciones internacionales para obtener financiamiento. Nosotros estamos dispuestos a poner la contraparte con nuestro trabajo o buscar los recursos y hacer realidad el turismo en Achaca”, dijo Paty.
Luis Callisaya, arqueólogo del Centro de Investigaciones Arqueológicas, Antropológicas y Administración de Tiwanaku (CIAAAT), destacó la importancia de poner en valor los sitios arqueológicos existentes en esta comunidad. Uno de los más importantes es un conjunto de montículos donde se han descubierto varios restos de alfareros y posibles sitios de metalurgia. Entre ellos se encuentran Kontu Kontu, así como el sitio Pokotía y Wilapukara, donde se ha encontrado impresionantes figuras con una data de 2000 años de antigüedad, que actualmente están en el frontis de la iglesia colonial de la población de Tiahuanacu y en el museo lítico regional.
Callisaya anunció que el CIAAAT ofrecerá asesoramiento a los comunarios con el objetivo de identificar y preservar los sitios más importantes de la zona. Además, se tiene previsto proponer una ruta turística que abarcaría 15 kilómetros.
La misma comenzará en la zona del Puma Punku y pasará por viveros y criaderos de animales de granja de la Universidad local, así como por un manantial natural y por diversos sitios arqueológicos y antiguas minas que se remontan a la época de la cultura tiwanakota.
El producto turístico estaría previsto para un día y pasaría también por sitios sagrados como el Kenachata, la hacienda colonial republicana y un bosque de eucaliptos, entre otros lugares de interés, para finalizar en un sitio donde actualmente se cría trucha y se realiza la actividad de zipline.
Callisaya asegura que el entorno paisajístico, junto con la riqueza arqueológica de la zona, prometen una experiencia única. Además, esto permitirá garantizar la conservación del patrimonio y brindar una alternativa para generar recursos en esta comunidad afectada por los efectos del cambio climático. Espera que los comunarios consigan los recursos necesarios para ejecutar dicho proyecto.